Atendió a Maradona, su abuelo trabajó con Perón y San Martín durmió en la casa familiar: la historia de Fernando Pastor
En diálogo con Vía País, el médico cardioangiólogo relató su vida: una trayectoria que está profundamente atravesada por su profesión y por algunos de los nombres más emblemáticos de la historia argentina.
Fernando Pastor, el médico que une su profesión y los personajes más emblemáticos del país(gentileza prensa)
Pocos argentinos pueden decir que, de una manera u otra, sus vidas quedaron ligadas a figuras tan inmensas de la historia nacional como Diego Armando Maradona, Juan Domingo Perón y José de San Martín. El doctor Fernando Pastor sí puede hacerlo.
Cardioangiólogo intervencionista, nacido en Córdoba, pero puntano por elección, Pastor construyó una trayectoria profesional marcada por la medicina de alta complejidad y, al mismo tiempo, atravesada por episodios que parecen sacados de una novela histórica. Se dedica a efectuar procedimientos percutáneos (a través de las arterias y venas) con técnicas y aparatología de última generación para tratar diferentes afecciones cardíacas.
Fernando Pastor, el médico que une su profesión y los personajes más emblemáticos del país(gentileza prensa)
La trayectoria de Fernando Pastor
Su familia se trasladó a La Toma cuando él tenía apenas seis años. Al egresar de la escuela primaria, en La Toma, y la secundaria, en Villa Mercedes, decidió irse a estudiar medicina a la Universidad Nacional de Córdoba. Después de efectuar guardias en hospitales y clínicas, viajó a Buenos Aires para rendir las residencias, primero, en Mar del Plata y, luego, en el Hospital Naval y el Instituto Sacre Couer. En este último centro estuvo seis años. Aprovechó parte de esa etapa para cursar la especialidad de Cardiología en la UCA.
Como su objetivo central era volver a San Luis y poner en práctica toda su experiencia en la provincia, aceptó la propuesta de un amigo, con una condición: prestar servicio de hemodinamista en la capital por un breve lapso. Al poco tiempo, se instaló en Villa Mercedes. Gestó el servicio de hemodinamia en el Instituto Cardiovascular Cuyo, del que es director médico y jefe de servicio desde 2002. No todos los días un médico puede decir que atendió a Maradona, que su abuelo trabajó junto a Perón y que San Martín durmió en la casa de sus antepasados.
Fernando Pastor, el médico que cruzó su vida con Maradona, Perón y San Martín
-Tu nombre está vinculado con la historia del país. ¿Qué me podés contar de eso, brevemente?
-Viene por mi familia, por mi abuelo, por parte de mi mamá. Él se llamaba Humberto Silvera, cuando San Martín viajaba de Mendoza a Buenos Aires, junto a su esposa María de los Remedios de Escalada y a su ayudante de campo. Al pasar por la provincia de San Luis, el eje del carruaje se rompió.
San Martín le escribe una carta al gobernador Dupuy de San Luis para que le dé una ayuda, una asistencia y esa ayuda demora, se demora unos días y en esos días, él se queda en la casa de mi abuelo en El Morro en 1818. En mi infancia tuve la oportunidad de conocer la habitación donde se había quedado, la habían preservado tal cual y también habían preservado la carta que deja en agradecimiento y un sable. Eso quedó en el museo, primero de El Morro, y después en el de la provincia de San Luis.
-También hay un historia con Juan Domingo Perón, ¿tu familia tiene un vínculo?
-Mi abuelo por parte de mi papá. Él tenía experiencia en minería y explotación. A consecuencia de esta experiencia, él lo convoca y lo nombra como ministro de minería en la primera gestión de Perón. Y de hecho, para el lanzamiento del segundo plan quinquenal que se hizo en Merlo, San Luis. Así que en ese sentido, he tenido vinculación con Perón, que es lo que de alguna manera a mí me identifica políticamente.
-¿Por qué elegiste la medicina? ¿No tiene nada que ver con la historia de tu familia?
-No, en mi familia no tengo descendencia de médico, creo que tiene más que ver con una vocación de servicio que es como un mandato familiar, es decir, en mi abuelo, aparte de ser el escritor del libro 'La cautiva’, basado en la historia de Tiburcia Escudero, fue director de la escuela rural en El Morro, siempre en el ámbito del servicio. Y lo mío es vocacional.
Mi abuelo fue prácticamente quien me acompañó en mi infancia. Cuando mi abuelo enferma que termina siendo operado por un problema vascular en el corazón, le hicieron un triple bypass, un traspaso vascular y colocaron un marcapasos. Bueno, fue una asistencia compleja en la época de mi formación en Córdoba. Cuando murió quedé con muchas preguntas, entonces, un poco la inspiración por el cual decido hacer cardiología y después cardiología intervencionista.
-Vos también dentro de tu profesión viviste un hecho histórico.
Fernando Pastor, el médico que une su profesión y los personajes más emblemáticos del país(gentileza prensa)
-Fue en el 2000 cuando Diego tuvo una descompensación en Punta del Este, tras ser atendido en Uruguay, fue trasladado al Instituto Sacre Coeur de Buenos Aires, donde yo era residente de cardiología y estaba de guardia. Tuve la suerte de estudiarlo por cateterismo, de asistirlo en el posoperatorio y de interactuar con él durante los cinco días de internación.
Éramos un equipo médico que lo asistíamos. A decir verdad, por la emoción, en el momento de practicarle cateterismo, no sabía si punzarle la femoral o darle un abrazo a Diego. Sucedieron un montón de cosas. Era mi ídolo deportivo.
No fue la primera vez, porque un tiempo antes, lo crucé en el mismo Instituto cuando iba a visitar a su madre que estaba internada ahí. Yo bajaba del ascensor y al abrirse la puerta, veo un brazo con el Che Guevara tatuado, una camiseta de básquet azul y un pantalón corto del mismo color. Descubro que era Diego. Al verlo, quedé paralizado, porque Maradona era mi ídolo. Por eso, agradezco tanto a mi carrera, al lugar y al momento, porque abrí la puerta y lo vi. Diego disparó: ‘¿Qué haces tordo? ¿No me tomás la presión?’. Al cumplir con su pedido, me temblaron las manos. ‘¿Estás nervioso?’, me preguntó. ‘Imaginate, Diego, te estoy tomando la presión’, le dije.
-Estás viviendo en San Luis, ¿por qué decidiste volver?
-Decidí volverme a San Luis porque acá están mis padres, todavía viven ambos. Porque no tenía mucho tiempo de disfrutar de mi familia en Buenos Aires, estaba todo el día afuera y decidí cambiar para desarrollar un proyecto que tenía, el de montar mi propia institución.
La primera etapa fue dura porque para poder hacer la compra de los equipos y poder empezar en el desarrollo acá, mi papá me ayudó muchísimo hipotecó su casa para que yo sacara un crédito. Ese crédito cuando se otorgó, me lo tomó el corralito, pasé por un montón de penurias en la primera fase y bueno esa dificultad se convirtió después en una fortaleza porque aprendí a gestionar la dificultad y las complicaciones de nuestro país. Ahora estoy abocado a hacer política. Yo creo que si la política entendida y bien concebida es una medicina social.
-¿Cómo es tu vínculo actual con la política?
-En los últimos años, yo empecé a seguir la trayectoria de Guillermo Moreno. Del 2023 a esta parte comencé a ayudar en el partido ‘Principios y Valores’ en San Luis y en esa elección no les fue bien. Ahora voy como candidato para gobernador para el 2027.