Gloria Carrá habló por primera vez sobre el delicado trastorno neurológico que padece y conmovió a todos
La actriz habló en televisión sobre una dificultad que la acompaña desde hace años y sorprendió con los detalles de su día a día.


Gloria Carrá generó sorpresa al contar públicamente que convive con un trastorno neurológico poco frecuente. La actriz no solo explicó en qué consiste, sino que también relató de qué manera afecta distintas situaciones de su vida diaria.

Durante su participación en Otro Día Perdido, el programa que conduce Mario Pergolini por El Trece, la artista reveló que tiene prosopagnosia, un cuadro conocido popularmente como “ceguera facial”, que le dificulta identificar rostros, incluso de personas de su entorno más cercano.
“Cada vez que le digo a alguien: ‘Perdón, pero no reconozco las caras’, me responde: ‘Y yo no reconozco los nombres’, pero eso no tiene nada que ver”, comentó la artista.
pic.twitter.com/O1OYo99OOc EL DELICADO TRASTORNO QUE PADECE GLORIA CARRÁ
— Vía País | Vía Buenos Aires (@ViaBsAscomar) April 4, 2026
La actriz habló en televisión sobre una dificultad que la acompaña desde hace años y sorprendió con los detalles de su día a día.
De acuerdo con la explicación de un neurólogo, esta condición es un déficit neurológico que impide reconocer caras humanas. No está relacionado con un problema de visión ni con una dificultad cognitiva, sino con una alteración específica en la forma en que el cerebro procesa los rostros. Sus causas pueden ser congénitas o también adquiridas.
Además, Carrá explicó por qué decidió hablar del tema en televisión y visibilizarlo. “Me gusta mucho estar diciendo esto acá porque cuando lo digo, medio a la pasada, porque no siempre quiero andar explicando todo... suena medio raro y también quedo mal de verdad”, manifestó la actriz.
Luego, la actriz profundizó sobre cómo vive esta dificultad en su día a día y explicó con mayor detalle lo que le ocurre al momento de reconocer a alguien. “Es algo que no puedo. El cerebro no puede ordenar la cara. Se desordena la cara”.
En esa misma línea, detalló que su problema no pasa por la distracción ni por la falta de atención, sino por una limitación concreta. “O sea, yo te veo normal. Y muchos, a veces, creen que no lo hago de colgada que soy y no es así. Aunque me digo a mí misma que me tengo que acordar, cuando me di vuelta ya no sé cómo era el pelo ni la cara, nada”, precisó.

Además, contó que esta condición le genera complicaciones en situaciones sociales cotidianas y muchas veces termina atravesando momentos incómodos. “¿Sabés las veces que me ha pasado de entrar y saludar tres veces a la misma persona, y que me dijeran: ‘Ya me saludaste’ y tener que pedir perdón? Ni te cuento con las maestras y con los chicos...”.
Incluso, reconoció que esa dificultad se extiende a otros ámbitos, como cuando mira películas o series. “Hay gente que está en mi radar, pero cuando no… Por ejemplo, si veo películas coreanas o cualquiera en la que los protagonistas se parecen un poco, ya no puedo. Me hago un lío tremendo”, confesó.
Por último, recordó una de las situaciones que más angustia le generó vinculada a la crianza de sus hijas.

“Lo más feo que me pasaba fue cuando mis hijas iban a la primaria. Hacía el cumpleaños de Ángela y las madres me traían a los chicos, pero cuando los venían a buscar yo no sabía cuál tenía que entregar. Si era varón o nena. Me ponía muy nerviosa. Entonces les decía: ‘Pasá, está jugando’, pero la verdad es que no tenía idea”.