Cómo fue el último show de Rodrigo Bueno antes de su muerte
Horas antes del accidente que terminó con su vida, El Potro brindó un recital inolvidable en Escándalo Bailable de City Bell.


La madrugada del 24 de junio de 2000 quedó grabada para siempre en la memoria de miles de fanáticos de Rodrigo Bueno. Lo que parecía ser una presentación más del cantante cordobés terminó convirtiéndose en una página histórica de la música argentina: fue el último show de El Potro antes del trágico accidente que le costó la vida horas después en la Autopista Buenos Aires-La Plata.


Pasada la medianoche, Rodrigo llegó al boliche Escándalo Bailable, en City Bell, donde miles de personas lo esperaban para una nueva presentación. El recital comenzó cerca de la 1.15 de la madrugada y estuvo marcado por la energía arrolladora que caracterizaba al artista en su mejor momento. Sobre el escenario interpretó sus grandes éxitos, habló de Diego Maradona, presentó a su hijo Ramiro y mantuvo una conexión especial con el público que colmó el local.
En medio de la fiesta ocurrió un episodio que generó momentos de tensión. Cuando el show transitaba su tramo final, alguien arrojó una bomba de gas lacrimógeno dentro del boliche, provocando corridas y desconcierto entre los presentes. Los músicos dejaron de tocar y Rodrigo interrumpió momentáneamente el espectáculo mientras pedía calma a la multitud.
A pesar del caos, el cantante logró recuperar el control de la situación. Tras unos minutos fuera del escenario, regresó para completar el recital y despedirse de un público que jamás imaginó que estaba presenciando su última actuación en vivo.

El recital concluyó cerca de las 3 de la mañana entre aplausos, gritos y una emoción desbordante. Rodrigo cerró la noche con la intensidad habitual, agradeciendo a sus músicos y a sus seguidores. Fue entonces cuando pronunció una frase que, con el paso de los años, adquirió un significado casi profético. “Nos vemos en el infinito”, recuerdan quienes estuvieron allí aquella noche.
Nadie podía imaginar que pocas horas después el ídolo del cuarteto perdería la vida en un accidente automovilístico. Por eso, aquellas palabras quedaron grabadas para siempre en la memoria colectiva de sus fanáticos y se transformaron en uno de los momentos más recordados de la historia del artista.


Con el paso del tiempo, el recital de Escándalo Bailable se transformó en una leyenda. No solo por haber sido la última presentación de Rodrigo, sino también por todo lo que ocurrió durante esa madrugada: la presencia de su hijo sobre el escenario, el fervor de miles de seguidores, el incidente con el gas lacrimógeno y una despedida que terminó adquiriendo un significado imposible de ignorar.
A más de dos décadas de aquella noche, el recuerdo sigue intacto. Las canciones de El Potro continúan sonando en fiestas, boliches y reuniones familiares, mientras que su último show permanece como una pieza fundamental de la historia de la música popular argentina.