El rincón secreto de Córdoba que enamoró a Atahualpa Yupanqui: el sendero donde desaparecen todos los sonidos
Un enigmático sendero en el que el sonido parece desaparecer y una historia familiar sobre una confesión que, según su hijo, pudo haberle salvado la vida.
Cerro Colorado, el pueblo cordobés elegido por Atahualpa Yupanqui. (Web)
A 160 kilómetros de la ciudad de Córdoba, entre cerros rojizos y monte nativo, se encuentra Cerro Colorado, uno de esos lugares donde la historia, la naturaleza y el misterio parecen convivir. Allí permanecen algunas de las pictografías prehispánicas más importantes del país, pero también el refugio que eligió uno de los grandes referentes del folclore argentino: Atahualpa Yupanqui.
Héctor Roberto Chavero (su verdadero nombre) encontró en este rincón del norte cordobés el lugar donde podía alejarse de las giras, la exposición y la vida urbana. Junto a su esposa, la pianista francesa Antonietta Paule Pepin, conocida como Nenette, construyó una casa a orillas del río Los Tártagos y la bautizó Agua Escondida. Hoy, convertida en museo, la vivienda conserva parte de su universo personal y artístico.
Agua Escondida, el refugio de Atahualpa Yupanqui en Córdoba
La casa museo guarda partituras, cartas, objetos personales, su guitarra y hasta un cuadro autografiado por Benito Quinquela Martín. En el patio, bajo un roble, descansan además los restos del artista, cumpliendo uno de sus deseos: permanecer ligado para siempre a la tierra que había elegido como refugio.
Su hijo, Roberto “Coya” Chavero, recuerda que cada vez que Yupanqui regresaba de sus giras internacionalesrecuperaba rápidamente su identidad de hombre de campo.
Cerro Colorado, el pueblo cordobés elegido por Atahualpa Yupanqui. (Web)
Lejos de los escenarios europeos, volvía a ser “un paisano más”: ensillaba su caballo, recorría el monte, conversaba con los vecinos y compartía comidas sencillas. Cerro Colorado era, definitivamente, su lugar en el mundo.
El misterioso sendero donde desaparecen los sonidos
Uno de los rincones más llamativos de la zona es el sendero conocido como El Silencio, un camino natural que Atahualpa recorría en busca de inspiración.
Según cuentan quienes conocen el lugar, en determinados tramos ocurre un fenómeno difícil de explicar: los sonidos del viento, los pájaros y la fauna parecen desaparecer por completo, generando una sensación de silencio absoluto.
Ese paisaje también quedó asociado a una de las enseñanzas que Yupanqui le transmitió a su hijo. Durante una cabalgata al anochecer, le explicó que el crepúsculo era “la hora del quién tú eres”.
Cerro Colorado, el pueblo cordobés elegido por Atahualpa Yupanqui. (Web)
La frase hacía referencia a ese momento del día en que los jinetes ya no pueden reconocerse por sus rostros y necesitan preguntarse quién es el otro. Para el músico, era también una reflexión sobre la identidad y la esencia de cada persona.
La confesión que, según una historia familiar, pudo haberle salvado la vida
La relación de Atahualpa Yupanqui con Cerro Colorado también estuvo marcada por la persecución política. El artista sufrió detenciones y persecuciones por su antigua vinculación con el Partido Comunista, al que renunció en 1952.
En ese contexto, su hijo relató una historia que años después volvió a conmover a la familia. Según contó, en 2008 un anciano excomisario de Traslasierra, de más de 90 años, llegó hasta Agua Escondida para hacer una confesión. El hombre aseguró que durante aquellos años había recibido una orden para asesinar a Yupanqui, pero decidió desobedecerla por la admiración que sentía hacia el artista.
Cerro Colorado, el pueblo cordobés elegido por Atahualpa Yupanqui. (Web)
La revelación quedó como uno de los relatos más impactantes vinculados a la vida del músico y a los años en que encontró en el norte cordobés una especie de guarida.
Un tesoro arqueológico entre los cerros
Cerro Colorado es mucho más que la historia de Atahualpa Yupanqui. Sus formaciones rocosas conservan alrededor de 3.000 pictografías prehispánicas, realizadas entre los siglos V y XVI.
Las pinturas, en tonos rojos, negros y blancos, muestran escenas de la vida cotidiana y representaciones de las culturas originarias. También existen imágenes vinculadas con la llegada de los conquistadores españoles y la incorporación del caballo.
El sitio fue declarado Monumento Histórico Nacional en 1961 y continúa siendo uno de los principales tesoros arqueológicos de Córdoba. Entre senderos, aleros con pinturas rupestres y la casa donde vivió Yupanqui, Cerro Colorado conserva una identidad única: un rincón donde la historia parece mezclarse con el monte y donde todavía sobreviven los silencios que inspiraron a uno de los músicos más importantes de la Argentina.