La prueba clave que podría sumar nuevos detenidos en el caso Agostina Vega
La abogada de Gabriel Vega, Fernanda Alaniz, habló de una pericia que abriría otra puerta en el marco de la investigación por el femicidio de la adolescente.


El femicidio de Agostina Vega entra en una fase de definiciones técnicas que podría cambiar el número de imputados. Este jueves 23 de julio, al cumplirse exactamente dos meses del crimen, la Justicia de Córdoba llevará adelante una inspección ocular determinante en la casa de barrio Cofico.

La medida, ordenada por el fiscal Raúl Garzón, se centrará en la propiedad de calle Juan del Campillo 878 de. Allí, según la hipótesis principal de la investigación, Claudio Barrelier asesinó a la adolescente de 14 años que conmocionó a la provincia el pasado mes de mayo.

Sin embargo, esta vez el foco no estará solo en lo visual, sino también en lo auditivo. La abogada de Gabriel Vega, padre de la víctima, Fernanda Alaniz, quien representa al padre de la víctima, impulsó una pericia acústica para recrear las condiciones sonoras de esa noche y exponer el silencio de quienes estaban en la casa.
La estrategia de la querella es clara: demostrar que era técnicamente imposible no oír lo que sucedía dentro de la vivienda. Alaniz sostiene que existen testimonios de vecinos que aseguraron haber escuchado gritos de auxilio desde el exterior de la propiedad de Barrelier.

“Queremos saber cómo se escuchaba desde arriba, desde abajo y desde los costados”, explicó la letrada sobre la importancia de la prueba sonora, en diálogo con El Doce. Su objetivo es probar la responsabilidad de tres personas que estaban en el domicilio al momento del hecho y que aún no han sido imputadas por la Justicia cordobesa.
Alaniz identificó con nombre propio a quienes, según su visión, deberían estar detenidos: los hermanos Córdoba y una joven llamada Ludmila. Para la abogada, si un vecino ubicado a metros de la casa advirtió la situación, los habitantes del lugar no pueden ser considerados ajenos.
La abogada fue tajante en sus declaraciones antes de la pericia realizada esta semana: “Si escuchó uno, escucharon los demás”. “Entendemos que las personas que estaban en esa casa en gran medida tienen todos responsabilidad y deberían estar detenidos”, afirmó.

Esta prueba de sonido busca cerrar el cerco sobre el entorno íntimo del principal acusado. Actualmente, Barrelier permanece en el penal de Cruz del Eje, imputado por homicidio triplemente calificado y abuso sexual, mientras que otras tres personas están presas por encubrimiento.
Entre las pruebas que refuerzan la teoría del sonido aparece un mensaje de WhatsApp clave. Marianela Palmero, pareja de Barrelier y hoy detenida, le escribió la noche del crimen: “¿Qué fue ese grito?”. Para la fiscalía, este intercambio es un elemento central que sustenta la acusación contra la mujer por encubrimiento agravado.
La inspección ocurre en una semana cargada de sensibilidad para la familia de la víctima. Recientemente, Agostina habría celebrado sus 15 años, fecha que sus allegados recordaron con una emotiva misa en la Virgen de Lourdes mientras aguardan respuestas judiciales.

“Gabriel (el padre) está sobreviviendo”, describió Alaniz al hablar sobre el presente del hombre luego del receso judicial. Mientras tanto, la fiscalía espera que los resultados de esta prueba acústica aporten los elementos finales para elevar la causa a juicio con todos los responsables identificados.