Misterio en contenedores de Córdoba: la insólita razón de la clausura de dos locales
La Municipalidad de Córdoba sancionó a una carnicería y una veterinaria tras hallar materiales peligrosos. Los detalles de los casos en barrio Alberdi.


La Municipalidad de Córdoba, a través de la Secretaría de Ambiente y Economía Circular, efectivizó este miércoles 15 de abril de 2026 la clausura preventiva de dos establecimientos comerciales en barrio Alberdi. La medida fue el resultado de una serie de inspecciones que detectaron un manejo alarmante de los residuos.

Lo que comenzó como un control rutinario terminó en el hallazgo de elementos que ponían en riesgo la higiene urbana y la salud de los vecinos del sector. Ambos locales fueron sancionados por utilizar contenedores públicos de manera indebida, una práctica que la normativa vigente prohíbe de forma taxativa para los grandes generadores.

La atención de los inspectores del Instituto de Protección Ambiental y Animal se centró inicialmente en un contenedor de basura de uso común para los vecinos de la zona. Allí, se descubrió la presencia de elementos que no correspondían a desechos domésticos y que levantaron sospechas inmediatas sobre su origen.
Al rastrear la procedencia de las bolsas, las autoridades llegaron al Centro Veterinario Ánima. En el interior de los recipientes públicos cercanos al establecimiento, los municipales pudieron identificar distintos tipos de materiales descartables médicos de alta peligrosidad.
Entre los elementos hallados en la vía pública se encontraban guantes de látex, envoltorios de suero, pipetas y jeringas usadas. La disposición de este material patógeno fuera de los protocolos de seguridad fue el motivo principal que selló la suerte del establecimiento.
El misterio sobre la suciedad en las veredas de la zona también alcanzó a otro comercio del barrio. En el local denominado “Carnes San Francisco”, los inspectores constataron una situación igualmente grave que afectaba la convivencia y el medio ambiente.

En este caso, la infracción consistía en la presencia de restos cárnicos crudos arrojados directamente en la vía pública. Según el reporte oficial, esta situación no solo generaba olores nauseabundos constantes, sino que había provocado una proliferación de moscas en toda la cuadra.

Esta gestión deficiente de los desperdicios orgánicos constituye una violación directa a las ordenanzas que buscan mantener la limpieza de la ciudad. La acumulación de estos restos es considerada un foco infeccioso potencial para los transeúntes y residentes de Alberdi.
Además de la disposición peligrosa de sus residuos, ambos locales compartían una falta administrativa grave: ninguno figuraba en el Registro de Grandes Generadores. Esta inscripción es una exigencia legal para las organizaciones que producen un volumen de basura superior al de un domicilio particular.
La normativa local, establecida en las Ordenanzas 12.648 y 13.228, obliga a estos comerciantes a contratar un servicio privado para gestionar sus desperdicios. El objetivo es evitar que los residuos de gran escala saturen el sistema público destinado a las familias cordobesas.

Desde el municipio recordaron que el Registro permite un tratamiento adecuado de los residuos, asegurando que materiales como los patógenos reciban el procesamiento necesario para no contaminar. Las autoridades instaron a los vecinos a seguir colaborando mediante denuncias al número 351-2089570 ante cualquier irregularidad similar.