A tres meses del crimen de Agostina Vega: las pruebas que podrían ser claves para el juicio
La Justicia confirmó las prisiones preventivas de tres acusados de encubrimiento y avanza hacia el cierre de la instrucción.


A tres meses del femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, la investigación suma elementos que comprometen a distintos acusados y permiten avanzar hacia el cierre de la etapa de instrucción.

La causa, a cargo del fiscal Raúl Garzón, tiene a seis personas detenidas. En los últimos días, el Juzgado de Control confirmó la prisión preventiva de tres de los acusados por encubrimiento agravado, mientras la Justicia continúa analizando las pruebas reunidas para determinar las responsabilidades de cada uno.
Entre los principales elementos incorporados al expediente aparecen rastros de sangre detectados en un auto, ADN hallado en una vivienda, registros de llamadas y mensajes que habrían sido eliminados.
Uno de los elementos que analiza la fiscalía surgió del peritaje realizado sobre un Ford Ka negro que habría sido utilizado para trasladar a Agostina hasta un descampado de barrio Ampliación Ferreyra.
El estudio realizado con luminol detectó rastros compatibles con sangre en el asiento del acompañante, tanto en el lateral del respaldo como en la zona central de la butaca.

El vehículo pertenece a Soledad Andreani, expareja de Claudio Barrelier, principal acusado por el crimen. Según la investigación, la mujer le habría prestado el auto a Barrelier durante la mañana del lunes 24 de mayo, cuando la búsqueda de Agostina ya estaba en marcha.
La fiscalía sostiene que, después de utilizar el vehículo, Barrelier regresó transpirado y con tierra en su ropa. Posteriormente, Andreani habría ocupado el mismo asiento para trasladarse hasta una ferretería.
Para los investigadores, ese contexto es uno de los elementos que comprometen a la mujer y que fueron considerados al momento de mantener su detención.
Otro de los puntos centrales de la investigación se encuentra en una vivienda de barrio Cofico, donde habría ocurrido parte de la secuencia previa al crimen.
Las cámaras de seguridad registraron el ingreso de Agostina Vega junto a Claudio Barrelier durante la noche del sábado 23 de mayo. De acuerdo con la reconstrucción incorporada a la causa, no existe un registro posterior de salida de la adolescente del inmueble.

Durante los peritajes realizados en la propiedad, los investigadores encontraron rastros de sangre humana en el garaje, sector donde dormía el inquilino Osvaldo Fassetta.
También se realizaron pruebas con luminol en un baño cercano, donde se detectaron indicios compatibles con una limpieza posterior. En ese mismo sector, los peritos encontraron material genético que coincide con el de Barrelier, quien está imputado por abuso sexual con acceso carnal y homicidio triplemente calificado.
Estos elementos forman parte del conjunto de pruebas que la fiscalía analiza para reconstruir qué ocurrió dentro de la vivienda antes del traslado de la adolescente.
Según la investigación, Osvaldo Fassetta realizó seis llamadas a Barrelier mientras acompañaba a la madre de Agostina durante las primeras horas de la búsqueda. Una de esas comunicaciones se extendió durante aproximadamente 38 minutos.
Para la fiscalía, esas comunicaciones podrían demostrar que Fassetta mantenía contacto con Barrelier mientras la familia intentaba establecer qué había ocurrido con la adolescente.

La hipótesis de los investigadores es que el hombre habría intentado alertar al principal sospechoso y desviar la búsqueda hacia otra persona.
Las defensas, en tanto, cuestionan la interpretación que la acusación realiza de estos registros y sostienen sus propios argumentos sobre el alcance de las pruebas.
La investigación también puso el foco sobre Marianela Palmero, pareja de Barrelier. Según el expediente, una cohabitante declaró que Palmero habría escuchado un grito durante la noche en la que ocurrió el crimen. Siempre de acuerdo con esa declaración, posteriormente le habría enviado un mensaje a Barrelier para preguntarle qué estaba sucediendo.
Ese mensaje habría sido eliminado posteriormente, según la hipótesis de la fiscalía, luego de que Barrelier se lo pidiera. La Justicia deberá determinar ahora qué valor tienen esos elementos dentro del conjunto de pruebas y si permiten establecer el grado de conocimiento o participación que habría tenido cada uno de los acusados.
Con las prisiones preventivas confirmadas y nuevas pruebas incorporadas al expediente, la investigación por el femicidio de Agostina Vega entra en una etapa clave.

La fiscalía busca completar la instrucción y avanzar hacia la elevación a juicio, mientras las defensas continúan cuestionando distintos elementos de la acusación.
El expediente deberá determinar no solo quién fue el responsable directo del asesinato de la adolescente, sino también qué ocurrió después del crimen y qué rol habría tenido cada una de las personas que hoy están acusadas de encubrimiento.