Giro en el caso Agostina Vega: tres acusados seguirán presos y un fallo reveló una particular situación
La Justicia de Córdoba rechazó las apelaciones de las defensas y mantendrá detenidos a Osvaldo Fassetta, Soledad Andreani y Marianela Palmero.


La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, sumó una nueva resolución judicial que ratifica la situación procesal de tres personas señaladas por presuntamente haber ayudado a ocultar el crimen y favorecer a Claudio Barrelier, el principal acusado.

El juez de Control Juan Manuel Fernández López rechazó las oposiciones presentadas por las defensas y confirmó las prisiones preventivas de Osvaldo Fassetta, Soledad Andreani y Marianela Palmero. Los tres están imputados como presuntos autores de encubrimiento agravado por favorecimiento personal y real.
La resolución también dedica un apartado especial a la situación de Palmero y analiza el contexto de violencia de género en el que, según el propio fallo, se encontraba inmersa la mujer.
El magistrado consideró que existen motivos suficientes para mantener detenidos a Fassetta, Andreani y Palmero mientras continúa la investigación. Entre los fundamentos aparece el riesgo de que, en libertad, puedan afectar la producción o preservación de pruebas relevantes para la causa.
Por este motivo, Fernández López descartó las alternativas solicitadas por las defensas y ratificó que el encierro cautelar resulta necesario para garantizar el avance del proceso.

La decisión todavía puede ser recurrida, por lo que las defensas cuentan con nuevas instancias para cuestionar las medidas. En paralelo, Claudio Gabriel Barrelier, señalado como principal acusado por el femicidio, permanece detenido. Está imputado por abuso sexual con acceso carnal en concurso real con homicidio triplemente calificado por alevosía, criminis causae y femicidio.
La investigación establece distintos roles para cada uno de los imputados por encubrimiento. En el caso de Osvaldo Fassetta, uno de los elementos centrales de la acusación son las comunicaciones telefónicas que mantuvo con Barrelier durante las horas posteriores a la desaparición de Agostina.
Fassetta residía en el domicilio de Juan del Campillo 800 y, de acuerdo con la hipótesis investigativa, compartió actividades con Barrelier el 23 de mayo, fecha vinculada con los momentos posteriores a la desaparición de la adolescente.

Por su parte, Soledad Andreani, expareja de Barrelier, quedó vinculada a un Ford Ka de su propiedad. Según la acusación, la mujer habría facilitado el vehículo para que el principal sospechoso trasladara el cuerpo de Agostina hasta un descampado de barrio Ampliación Ferreyra, donde posteriormente fueron encontrados los restos de la adolescente.
La situación de Marianela Palmero, actual pareja de Barrelier y propietaria de la vivienda donde habría ocurrido el crimen, presenta una particularidad. El juez Fernández López analizó expresamente el contexto de violencia en el que se encontraba la mujer y reconoció su “doble condición” dentro del expediente.
Según el fallo, Palmero habría estado inmersa en una relación marcada por violencia de género, económica y psicológica ejercida por Barrelier. En ese sentido, el magistrado consideró que esa situación debía ser contemplada al evaluar su conducta.
Sin embargo, entendió que ese contexto no alcanza para justificar las acciones que, según la investigación, habría realizado posteriormente para favorecer al principal acusado.
“La especial protección que indudablemente correspondía a Agostina (...) no autoriza a invisibilizar que la propia hipótesis fiscal coloca a Palmero, a su vez, en condición de víctima”, sostuvo el juez.

El magistrado consideró que el posible condicionamiento ejercido por Barrelier pudo haber tenido incidencia en la reacción inicial de Palmero, pero entendió que esa explicación pierde fuerza al analizar las maniobras posteriores vinculadas con el encubrimiento. Además, Palmero enfrenta otra acusación relacionada con el encubrimiento de un hecho ocurrido en 2025 en el mismo domicilio.
Mientras avanza la causa, el principal acusado permanece privado de su libertad. Su defensa pública no se opuso a la medida de coerción, por lo que su situación procesal quedó firme en esta instancia.
El expediente se encamina ahora hacia una nueva etapa, mientras la Fiscalía de Instrucción a cargo de Raúl Garzón continúa reuniendo elementos para determinar las responsabilidades de cada uno de los involucrados.