Soledad Laciar es fuerte, valiente y clara. Habla sin filtros y con la sabiduría de quien ha repasado mil veces las páginas de una causa, que no es cualquier causa: se trata del crimen de su hijo, Blas Correas. Vía Córdoba mantuvo una profunda charla con la mujer que, lejos de desearlo, se convirtió en una referente de lucha incansable.

Por qué expulsaron a 7 policías de la fuerza a 6 años del crimen de Blas Correas

"Se acercan las fechas y es complicado. Se empieza a hablar más, la gente te entra a hablar más, te miran con cara de 'ya llega la fecha' y empiezan las caras de circunstancias. A mí no me pasa con el cumpleaños, pero sí con el 6, todos los 6 para mí son horribles, ni hablar de 6 de agosto, ¿no? Yo quisiera dormirme el 5 y despertarme el 7", dijo Laciar sobre cómo transita un nuevo aniversario, con un dolor que no cesa pero que es distinto cada año.
"Nunca había dejado de trabajar, siempre he tratado de seguir con la rutina y este año he decidido que me voy a permitir lo que tenga ganas. Dije que no voy a trabajar. No sé si iré al cementerio, no lo sé, no es un lugar donde yo no me hallo con Blas, simplemente voy cuando tengo ganas", contó.
Para la mamá de Blas, el proceso y su lucha van a seguir, ya que considera que en algún momento habrá un segundo juicio. Aunque sus expectativas sobre eso no son las mejores. "Va a terminar ese juicio y yo voy a seguir con las mismas preguntas con las que arranqué: por qué estas personas estaban en la calle cuando no debieron estar. Y tampoco va a haber nadie en esta segunda parte que me dé esa respuesta", agregó.
"Mosquera pagó el silencio con un auto"
Por otro lado, se refirió a cómo tomó la reciente decisión del Tribunal de Conducta de censantear a 7 policías, justo a las puertas de un nuevo aniversario. "Tengo mucha tristeza. Parece que todo lo hacen a propósito, que hay resoluciones cerca de la fecha, como si creyeran que a uno le hace un bien y en realidad no", señaló.

Para Laciar, uno de los que podría dar las respuestas que espera es el exministro de Seguridad de Córdoba Alfonso Mosquera. "Mosquera, que podría darlas, está acusado de peculado, o sea, ni siquiera nada ha relacionado con Blas, porque con un auto pagó el silencio de del excomisario Gonzalo Cumplido de todo lo ocurrido esa noche. Entonces, sí tiene relación", señaló.
Al mismo tiempo, recordó que Mosquera será sometido, en meses más, a un juicio por una causa de violencia de género. "Creo que empieza en noviembre el juicio, donde también está acusado por maltrato y por abuso a su pareja. A esta altura no me sorprende nada", dijo Laciar.
"Para que las cosas cambien hay que ver quiénes fueron los responsables de que Gómez y Alarcón (los policías que dispararon) estuvieran en la calle. Y no hay nadie que me vaya a dar esa respuesta", enfatizó.
Reclamo internacional: el próximo objetivo
Uno de los propósitos de Laciar es llegar lo más lejos posible con la causa. "Necesito que se cierre todo acá y ver si yo después busco respuesta a nivel internacional. Porque yo, así como están las cosas, no lo puedo hacer, porque hay una causa abierta", dijo.

"Ahora hay siete policías cesanteados, después está Cumplido, está Di Stéfano, que fue quien abrió las puertas de las cámaras, y después queda Mosquera y su secretario, que es Mezzano, que están siendo investigados", señaló sobre todos los cabos sueltos que quedan por resolverse.
"Yo lo que quiero dejar al descubierto es la impunidad con la que se manejaron. Hubo un ministro, un gobernador y eso lo voy a poder dejar expuesto en este juicio. Pero Blas está muerto porque hubo responsables en la parte de Recursos Humanos o en la parte del Tribunal de Conducta que permitieron que haya gente en la calle que no tenía que estar", agregó.
"No hubo el control necesario. Falló en eso la institución. Y esa respuesta no la voy a tener porque tanto como Liliana Zárate, que era la responsable de Recursos Humanos en el momento, y la que estaba a cargo del Tribunal de Conducta quedaron fuera de cualquier responsabilidad. Las dos son responsables", consideró.
También señaló: "Si queremos que el sistema cambie, hay que buscar a esos responsables. Hay que demostrar que Mosquera fue el peor ministro de seguridad que hemos tenido y que permitió una policía que fue horrorosa. Que le sirvió y que, repito, le era tan barata que la silenciaba con un auto. Y eso yo lo voy a dejar demostrado. Me lo prometí".
"No me van a callar, no voy a bajar los brazos": vivir con custodia y amenazas
"Hoy que me siento un poquito más fuerte, transito con tristeza el asesinato de mi hijo, pero habiéndome sacado un montón de mochilas. Me siento con la capacidad de poder reclamar. Aunque cada vez que yo salgo me atacan, como si anduviera buscando prensa. Pero sé que un montón de gente recuerda lo que ocurrió y que sirve para pedir que esto no vuelva a ocurrir", reflexionó Soledad.
No obstante, reconoció que vive con custodia porque vivió muchas situaciones raras: ataques a su auto y a los de su familia, piedrazos en su casa e incluso un auto de civil llegó a interceptar a su padre sin un motivo claro. "Quizás si no me hubiese pasado lo que me pasó, podría pensar que son hecho de inseguridad, pero es raro", señaló la mujer.
"El 6 de octubre del año pasado ya empecé a recibir amenazas a través de las redes sociales y por mensaje privado. Ya me amenazaban no solo con matarme a mí, sino se metían con mi hijo mayor. Entonces, le comenté a mi exabogado, quien me aconsejó que haga la denuncia. Desde entonces, tengo custodia", contó. "Si la Justicia me puso custodia es porque creem que me puede pasar algo", sumó.
"A mí si me quieren matar, que me maten. Lo peor que me podían hacer ya me lo hicieron. Tengo temor por mis hijos, pero eso no me impide ni me va a impedir nunca que luche. No me van a callar, no voy a bajar los brazos y voy a seguir luchando", enfatizó.
"El crimen Blas abrió los ojos a la sociedad"
Soledad Laciar no hubiese querido convertirse nunca en una referente bajo estas circunstancias, pero le tocó. Su lucha incansable es el faro de muchas familias que en silencio y sin recursos, también lloran a un hijo muerto a causa de la violencia institucional.

Habló uno de los policías cesanteados por el caso Blas Correas: "No..."
"Yo estoy convencida de que sí soy una referente, pero no por creerme absolutamente nada. Cuando la policía mataba a un chico en estado vulnerable, no pasaba absolutamente nada; cuando 'se equivocaron de víctima' se les armó el quilombo. Blas logró abrir los ojos a la sociedad sobre cuestiones que venían pasando desde antes, desde siempre. Llevo con orgullo la "mochila" de poder salir hoy a hablar y poder ser la voz de mamás o papás que no tuvieron la oportunidad", subrayó.
Por último, consideró: "A mi hijo le tocó morir para visibilizar a un montón de pibes. La obra "Voy con mis amigxs a Saturno", que hace Santiago San Paulo (inspirada en el caso) habla realmente de eso: Blas vino a ponerle luz a tanto invisible. Es la que me tocó y yo lo acepto, porque está bien que así sea. Y lo voy a hacer, mientras tenga fuerza, lo voy a hacer".
