A 6 años del crimen de Blas Correas: qué cambió en la formación de la Policía de Córdoba


Tras el asesinato del adolescente en 2020, la institución provincial impulsó una profunda reforma que incluyó carreras más extensas, nuevos protocolos para el uso de la fuerza y una articulación con el Poder Judicial para evitar maniobras de encubrimiento y mejorar la preservación de pruebas.
El 6 de agosto de 2020 marcó un antes y un después para la seguridad pública en Córdoba. El asesinato de Valentino Blas Correas, el adolescente de 17 años que recibió un disparo policial durante un control vehicular, no solo terminó con condenas a prisión perpetua para los autores materiales, sino que también dejó al descubierto graves falencias en la formación, el control y el funcionamiento interno de la Policía.

Seis años después, la fuerza exhibe una serie de cambios estructurales que buscan evitar la repetición de prácticas como el abuso policial, el uso desmedido de la fuerza y el encubrimiento de pruebas que quedaron expuestos durante la investigación judicial.
Uno de los cambios más relevantes fue la extensión del tiempo de formación. Antes del crimen de Blas Correas, los suboficiales se graduaban tras apenas 14 meses de instrucción, e incluso hubo períodos en los que la capacitación se reducía a solo nueve meses.
Desde 2021, la carrera de suboficial en la Escuela General Manuel Belgrano pasó a tener una duración de tres años, equiparando su nivel de exigencia con el de la Escuela de Oficiales.
La reforma tenía como objetivo que ningún efectivo salga a la calle ni porte un arma reglamentaria sin atravesar una formación integral. La nueva curricular incorporó mayor capacitación en derechos humanos, resolución pacífica de conflictos, preparación física y defensa personal, promoviendo el uso de la fuerza letal únicamente como último recurso.

Para el ingreso 2026 también se endurecieron los requisitos establecidos por la Ley del Personal Policial Nº 9728 y su reglamentación. Los aspirantes debían aprobar evaluaciones intelectuales virtuales y presenciales, además de exámenes psicofísicos y de aptitud con carácter de declaración jurada. Al finalizar la carrera obtienen el título de Técnico en Seguridad Pública.
Durante el juicio por el crimen de Blas Correas quedó acreditado que varios policías intentaron plantar un arma para simular un enfrentamiento inexistente y justificar el procedimiento.
Como respuesta a ese antecedente, la Provincia implementó el Proyecto Nexo: Seguridad y Derecho, una iniciativa conjunta entre la Policía y el Poder Judicial destinada a capacitar a los futuros agentes en la preservación de la escena del crimen y el manejo correcto de la evidencia.

El proyecto plantea que los cadetes realicen prácticas en dependencias de Policía Judicial, como Balística, Huellas y Rastros y Fotografía Legal, para comprender que su actuación en los primeros minutos de un procedimiento resulta determinante para el éxito de una investigación penal.
La reforma también alcanzó los protocolos sobre el uso de la fuerza. Actualmente, la capacitación establece que un agente no puede disparar contra un vehículo únicamente porque evade un control policial, uno de los principales aprendizajes que dejó la sentencia del Tribunal Superior de Justicia.
En paralelo, Córdoba incorporó nuevas herramientas operativas para reducir el uso de armas de fuego. Desde enero de 2024 comenzó la capacitación masiva del personal en el uso de armas no letales BYRNA, diseñadas para neutralizar situaciones de riesgo sin recurrir a munición letal.

Otra modificación importante establece que los efectivos que desaprueben la materia "Uso racional de armas y equipos lesivos" durante los cursos de ascenso pierden automáticamente la autorización para portar el arma reglamentaria hasta regularizar esa capacitación.
Antes del crimen de Blas, reprobar esa materia no impedía continuar prestando servicio armado, una situación que alcanzó a uno de los policías posteriormente condenado.
La reforma también modificó el sistema de control interno de la fuerza. En reemplazo del cuestionado Tribunal de Conducta Policial se creó el Órgano de Control Disciplinario de las Fuerzas de Seguridad Ciudadana, que funciona bajo la órbita de la Fiscalía General y fuera de la estructura policial.
El nuevo esquema apunta a garantizar mayor independencia en las investigaciones administrativas y evitar el encubrimiento interno de faltas graves mediante un sistema de supervisión externo.
El caso Blas Correas dejó consecuencias que trascendieron el ámbito judicial. Además de las condenas y las investigaciones derivadas, impulsó una serie de reformas en la formación, los protocolos y los mecanismos de control de la Policía de Córdoba, cambios que continúan vigentes seis años después del crimen.