En el año 2.000 Rodrigo Bueno ya arrasaba en los escenarios, instalando el cuarteto en el país. Su cuñado, Alejandro Romero, hermano de su pareja de ese momento, compuso un tema dedicado a Diego Maradona, lo grabó en un cassette con una guitarra de acompañamiento. Y el cuartetero lo convirtió en un éxito.

“Antes de que terminara la primera estrofa, me pidió que empezara de nuevo. Y así cuatro o cinco veces. Cuando por fin llego al estribillo, sale del baño empapado en lágrimas y me besa como en el sueño que había tenido”, rememoró el autor del tema ícono del 10, más allá de haber sido la inspiración de muchas canciones.

“Cuando la terminé de cantar, me tiró como si fuera una profesía: ‘Esta es la mejor canción para Maradona, la van a cantar todos, esto te va a abrir puertas, lo vas a conocer a Diego. Eso sí, me cagaste. Este va a ser mi último éxito’. Y agarró la hoja y le puso Inri. Así la registré en Sadaic días después: Inri, La mano de Dios. Y pasó todo lo que me había dicho Rodrigo”, completó Romero en el sitio Cuarteteando.

El Potro se la cantó a Maradona en su estadía en Cuba. “Es la mejor de todas”, la bendijo el astro. La amistad fue tan fuerte como efímera, porque meses después el cordobés moriría trágicamente.