Jubilados se descompensaron en largas filas para cobrar en Córdoba: "Vergüenza"
El video con la indignante y dramática escena en el centro de la ciudad. El enojo de las personas que hicieron espera desde las 6 para poder recibir su dinero.


Una jornada de indignación y dolor se vivió en el centro de la ciudad de Córdoba. Este viernes 20 de febrero, jubilados soportaron esperas inhumanas en largas filas bajo el sol para poder acceder a sus haberes en el Banco Santiago del Estero, situación que derivó en escenas dramáticas con personas desvanecidas en plena vía pública ante la mirada desesperada de los transeúntes.

Desde las 6 del último día hábil de la corta semana, la hilera de personas comenzó a serpentear por las calles del microcentro. Una columna se extendió por la calle San Jerónimo, Ituzaingó, Rosario de Santa Fe y llegó hasta la esquina de Chacabuco.

La aglomeración masiva se produjo porque se acumularon los pagos para los documentos terminados en 6, 7, 8 y 9. Los días de inactividad por el feriado y un paro reciente fueron los detonantes. "Una vergüenza, está es la cola por 300 metros", relató una de las damnificadas que esperaba desde temprano, en diálogo con El Doce.
Uno de los puntos más críticos se registró en la esquina de Chacabuco, donde un hombre se descompensó y recibió asistencia inmediata. En paralelo, el resto de los jubilados observaba con enojo la falta de previsión. A pesar de la gran cantidad de personas mayores, peatones denunciaron que no se dispuso de un vehículo sanitario preventivo ni agua.

"Al haberse acumulado tantos números, tendrían que haber traído un móvil de emergencia porque muchos de los personas mayores se descompensan y nunca vino nadie", reclamó una de las personas en la fila, calificando la situación como "grave".
La indignación de las familias apuntó a la falta de sensibilidad de las autoridades del banco y de organismos como la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) o el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI).
Señalaron que, ante la acumulación de terminaciones de DNI, la entidad debería haber habilitado horarios especiales o días previos para evitar el colapso. Muchos de los jubilados prefieren cobrar por caja y no por cajero automático o home banking.
Esto debido a la desconfianza en la tecnología, el temor a estafas de familiares o, simplemente, porque la cifra que perciben es mínima y necesitan tener el efectivo en mano, inmediatamente.

"El Estado está para atender lo que le pasa a la gente y con más razón a los jubilados", sentenciaron desde el lugar de los hechos, calificando el operativo como un "fracaso".