La impactante confesión de La Mona Jiménez sobre su infancia que dejó helada a Pampita
Detrás de las luces y el éxito masivo, Carlos oculta una niñez de carencias. En una charla íntima, recordó los peligros que enfrentaba de niño y el momento en que conoció "el lujo" que cambió su vida para siempre.
La Mona Jiménez con Pampita.(Captura de pantalla.)
Carlos "La Mona" Jiménez no siempre fue el rey del cuarteto que llena estadios. En una entrevista conmovedora con Pampita, dejó de lado su faceta de artista para relatar detalles de una infancia marcada por la pobreza extrema en Córdoba, revelando situaciones que hoy parecen increíbles.
Un cuarto para todos y el peligro del "pozo ciego"
Durante sus primeros años, Jiménez vivió en una sola habitación junto a sus padres y hermanos. El espacio era tan reducido que la cocina compartía lugar con las camas, y el frío del invierno se sentía con rigor. Sin embargo, el relato que más impactó fue el de sus necesidades básicas.
La Mona Jiménez en íntimo con Pampita.(Prensa)
"Para mí no existía un inodoro", confesó La Mona, explicando que en su hogar solo había un pozo ciego situado a unos 30 pasos de la habitación. El peligro era tan real que su padre le tenía prohibido ir solo o de noche.
La Mona no es santo de mi devoción (los cordobeses sabemos bien cómo juega políticamente de acuerdo a sus intereses y no es precisamente "compañero") pero lo de Pampita es totalmente lamentable
"No vayan nunca solos porque se caen al pozo y van a desaparecer", era la advertencia constante para protegerlo. Ante el riesgo, muchas veces debían realizar sus necesidades en el patio.
El ritual del baño: agua helada y "jabón guereño"
La higiene también era una batalla diaria. El cantante rememoró que su madre calentaba agua para bañarlos en un fuentón con "jabón guereño". En su crudo del relato. mencionó que los sacaban fuera, incluso con temperaturas bajo cero, para enjuagarlos con baldes de agua fría para "matar los piojos".
El día que conoció "la perfección" a los seis años
El gran cambio llegó cuando Carlos tenía seis años y su padre, tras 25 años de trabajo en la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec), recibió una vivienda propia. El descubrimiento de la nueva casa fue, para el pequeño Carlitos, el encuentro con un mundo "inédito".
La Mona Jiménez confesó un oscuro episodio con Pampita.(Captura de pantalla.)
"Cuando abrieron la puerta y vi el inodoro, fue una maravilla", relató con emoción. Pero lo que realmente lo dejó "enamorado" fue la ducha con agua caliente. Jiménez recordó haberse quedado 20 minutos bajo el agua, llorando de felicidad al comprender que "nunca más iba a estar de cuclillas" para hacer sus necesidades ni a sufrir el frío extremo para bañarse.
De la marginalidad al Patrimonio de la Humanidad
Esta infancia fue el motor de un hombre que luego tendría que luchar contra la marginación del cuarteto, género que en sus inicios sufría razzias policiales y prohibiciones en el centro de la ciudad.
Con sus 75 años y con el cuarteto declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad, La Mona mira hacia atrás con gratitud. Junto a su compañera de toda la vida, Juana Delseri, quien fue su "arquitecta" y la encargada de administrar el éxito que lo sacó de aquella pieza única, el ídolo cordobés disfruta de una paz familiar que, según él, es su mayor logro.