La hipótesis del padre de Agostina Vega que complica Marianela Palmero
Ante el femicidio de su hija en el barrio Cofico de la ciudad de Córdoba, su padre rechazó la suposición del fiscal y exigió imputar a una persona con pruebas clave.


A más de 100 días del femicidio de Agostina Vega en el barrio Cófico de la ciudad de Córdoba, la investigación judicial sumó una fuerte tensión por las declaraciones de su padre, Gabriel Vega. El padre de la víctima manifestó su disconformidad con la actual imputación de encubrimiento que pesa sobre Marianela Palmero, la pareja de Claudio Barrelier, el principal acusado del crimen.

Para la familia de la víctima, la mujer que convivía con el sospechoso no debe ser considerada una simple cómplice. “Tengo mi hipótesis que se la planteé a la Fiscalía por distintas pruebas que he visto”, afirmó Vega al respecto, en diálogo con La Voz.
El padre de la adolescente insiste en que las pruebas recopiladas demuestran una intervención directa en el hecho. “Acá hay una persona que hay que cambiarle la carátula; para mi ver ha sido partícipe”, sentenció con firmeza.
La defensa del planteo de la familia se sostiene en la declaración de un vecino de la zona como testigo clave. Según esta reconstrucción, una persona que se encontraba a mitad de cuadra de la casa escuchó los desesperados pedidos de ayuda.

“Si un vecino a mitad de cuadra escuchó el grito de Agostina, está corroborada la prueba de que esta mujer escuchó también”, argumentó Vega. Para el padre, resulta imposible que las personas dentro de la casa no advirtieran la situación límite.
Asimismo, Vega desestimó la posibilidad de que la pareja del presunto femicida actuara bajo amenazas o manipulación psicológica. “Estamos hablando de personas adultas, no son niños; no estoy de acuerdo con que hayan sido manipuladas”, enfatizó con indignación.
El crimen ocurrió el 24 de mayo y actualmente la causa cuenta con seis personas bajo arresto. Sin embargo, la querella de la familia exige que las detenciones se extiendan a todos los que frecuentaron el domicilio durante ese fin de semana.

“No son víctimas, son unas hienas que se protegen entre ellas”, describió el padre de Agostina sobre el entorno íntimo. A su vez, remarcó que buscará llegar “hasta las últimas consecuencias” para desarmar la red de complicidades.

Con la presentación de la “Ley Agostina” prevista ante la Legislatura provincial, el fuerte reclamo de justicia se profundiza en Córdoba. La familia apunta a transformar el dolor en políticas públicas de prevención y una respuesta estatal inmediata.