Giro en el caso Agostina Vega: vincularon el femicidio a una organización narco extranjera
Deslizaron que el crimen de la menor de edad en la ciudad de Córdoba fue una represalia de una organización extranjera. Las pistas detrás de la sospecha.


La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó una hipótesis que vincula el hecho con el crimen organizado. Carla, extrabajadora del local Wachitas Bar, aseguró que el asesinato fue una ejecución vinculada al narcotráfico.

Según el testimonio público de la mujer, existiría una trama de deudas y poder que involucra a una banda extranjera. Esta versión plantea un escenario de represalia que, hasta el momento, no fue incorporado formalmente a las líneas oficiales de la Justicia.
Uno de los puntos más impactantes del relato de la testigo señaló que el entorno de la víctima poseía información sensible. Según Carla, los familiares de Agostina estarían al tanto de los movimientos de una supuesta organización narcocriminal de origen peruano.

La mujer sostuvo que la propia Agostina conocía el riesgo que corría antes del desenlace fatal. “A tu hija la mataron por cosas que vos te quedaste y es droga; estoy totalmente segura”, afirmó Carla dirigiéndose a la madre de la adolescente, Melisa Heredia.
Para la denunciante, el móvil del crimen fue consecuencia de un conflicto previo por estupefacientes. Esta hipótesis sugiere que el asesinato fue una “entrega” o una compensación por bienes o sustancias que habrían quedado en manos del círculo íntimo de la víctima.

La testigo fundamentó su acusación en supuestas frases de la madre de Agostina posteriores al crimen. Según su relato, la mujer habría preguntado: “¿A quién se la entregaste? ¿A quién se la diste?”, lo que evidenciaría el conocimiento del trasfondo del caso.
El establecimiento Wachitas Bar aparece en las denuncias como el centro de operaciones de estas redes ilícitas. Carla aseguró haber presenciado intercambios de dinero y droga dentro del bar, lo que derivó en amenazas de muerte contra su persona.

"Si yo contaba algo de lo que había visto, me iba a mandar a matar", sentenció al explicar los motivos de su temor. En este contexto, vinculó al detenido Claudio Barrelier como alguien que utilizaba drogas para controlar a las mujeres que trabajaban allí.
A pesar de la gravedad de estas declaraciones sobre la organización peruana, la Justicia mantiene el foco en la responsabilidad individual de Barrelier. Las autoridades aún no han acreditado la existencia de esta red de narcotráfico operando detrás del femicidio.

Hasta el momento, todas las afirmaciones realizadas por Carla corresponden a su testimonio público. Estos datos no forman parte de los hechos probados por la Justicia, que continúa con la instrucción del crimen de Agostina Vega.