Una extrabajadora de Wachitas Bar reveló oscuros detalles: "Menores y"
Una exempleada del local ubicado en barrio Nueva Córdoba denunció un presunto sistema de explotación este miércoles 17 de junio. Lo que se sabe de la investigación.


La investigación por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años, sumó un testimonio clave, que hizo referencia al funcionamiento interno de Wachitas Bar, en el barrio Nueva Córdoba.

Una mujer, bajo el seudónimo de "Carla", reveló detalles sobre una presunta red de explotación sexual, venta de estupefacientes y vulneración de menores que habría operado en el establecimiento.
Como testigo, que trabajó en el lugar entre 2020 y 2024, presentó su declaración ante el fiscal Raúl Garzón para aportar datos sobre los detenidos en la causa principal. Pero antes, habló con El Doce.
Salió a la luz el testimonio de una mujer que trabajaba en Wachitas Bar pic.twitter.com/K7cQXFGxCL
— Vía País | Vía Buenos Aires (@ViaBsAscomar) June 17, 2026
Carla relató que el bar habría funcionado bajo un esquema de “salidas” donde la administración se quedaba con el 50% de lo recaudado por las trabajadoras.

“De un servicio de 5.000 pesos, a una le daban 2.500 y ella se quedaba con los otros 2.500”, detalló la testigo sobre el manejo de Soledad Andreani. Además, deslizó que la detenida organizaba “fiestitas negras” u orgías cuyos pagos extras no llegaban a las mujeres, sino que eran retenidos por la dueña.
Uno de los puntos más graves de la denuncia es el suministro de drogas en las bebidas, tanto para clientes como para las propias trabajadoras. Afirmó que ponían sustancias en los vasos para "empastillar" a los asistentes y que ella misma fue víctima de un intento de intoxicación.
“Empecé a ver borroso y le dije: '¿Qué me pusiste?'. Me quería hacer creer que era lo que yo consumía, pero yo conocía mi cuerpo”, sentenció Carla. Según su relato, la droga utilizada podría haber sido burundanga, suministrada en vasos de vino con gaseosa para anular la voluntad de las personas.
La denuncia también hizo hincapié en que muchas de las mujeres que trabajaban en el recinto eran menores de edad al momento de iniciar sus actividades.

"Todas éramos menores en ese momento, a partir de los 17 años", aseguró la mujer, quien actualmente es mayor de edad y reconoció que logró salir de ese entorno.
Carla describió que la administración habría elegído a chicas "bonitas" en situación de vulnerabilidad, calle o con hijos. De este modo, según sus denuncia, se habrían aprovechado de sus necesidades económicas y adicciones.
Por otro lado, la mujer apuntó a la presunta impunidad con la que operaba el local nocturno y otros establecimientos de la ciudad de Córdoba, a pesar de las irregularidades.

"La Municipalidad clausuraba el lugar, pero después se pagaba y se volvía a abrir. No sé qué cuña habrán tenido", cuestionó. Finalmente, describió las condiciones inhumanas del local, calificándolo como un "nido de ratas" sin higiene, donde ni siquiera se suministraban elementos básicos como jabón o toallas.
Luego de que se empezó a vincular al bar con el caso, desde Wachitas Bar emitieron un comunicado en el que negaron cualquier vinculación con el crimen de Agostina. “El bar Wachitas Bar no tiene ningún tipo de participación ni vinculación con los hechos que actualmente son objeto de investigación por parte de las autoridades competentes”, expresaron.


También aseguraron que las personas señaladas en redes sociales no son propietarias ni forman parte de la titularidad del establecimiento y remarcaron que colaboraron con las autoridades durante las actuaciones realizadas en el local.