Comenzó el juicio oral y público en el que se juzga la responsabilidad penal de Maximiliano Romero Bargas, el joven de Alta Gracia que asesinó de dos disparos a su padrastro, Fabían Romero, en 2018. El procedimiento se desarrolla en en la Cámara Séptima en lo Criminal y Correccional de la capital, en modalidad semipresencial.

En la primera audiencia se dio lugar a los testimonios de Romero Bargas, el cual fue por videoconferencia desde la cárcel de Bouwer. Además se escucharon las declaraciones de su madre, del hermano de la víctima y del policía que le recibió el arma cuando el joven se entregó en la Comisaría altagraciense.

El joven afronta un pedido de condena por cadena perpetua, en el caso de que el jurado coincida con la imputación que le asignó a Fiscalía de II Turno a cargo del Dr. Alejandro Peralta Otonello. Pero también podría ocurrir una eximición de la responsabilidad penal, postura que sostiene la defensa del imputado.

Los defensores del joven argumentan que “al momento del hecho Romero Bargas, vivenciaba un estrechamiento de su conciencia y discernimiento, ocasionado por la sucesión de hechos de sometimiento y violencia en contra de su persona y de su madre”.

Las palabras de los testigos

El imputado dio su testimonio durante más de 40 minutos. Ahondó aún más en detalles sobre lo que ya había aportado a la Fiscalía al momento de su declaración, y explicó uno a uno los hechos de abuso y violencia a los que dijo haber estado sometido durante años por quien era su padrastro.

Luego fue el turno de la madre, quien manifestó que no le constan efectivamente los abusos, aunque quien era su pareja “estaba mucho tiempo con mi hijo solo en la casa”, dijo. De todos modos, la mujer dio detalles de la violencia y el control que Romero habría ejercido sobre ambos durante todo el tiempo que estuvieron juntos. Es más, explicó que cuando salían debían ir y volver por el mismo camino, para que el pudiera controlar el tiempo que tardaban y a quién veían.

También habló el Subcomisario Huespe, quien le recibió el arma al imputado el día del hecho. Dijo que estaba “conmocionado, sin poder seguir el hilo de la conversación y en estado de shock”.

Luego fue el turno del hermano de la víctima, quien se despeña como policía. El hombre explicó que había testigos de que en ese domicilio no ocurrían las cosas que describieron tanto Romero Bargas como su madre. De todos modos, la defensa del detenido dejó en claro que quien supuestamente sabía como era el movimiento en el hogar, no vivió mucho tiempo allí por lo que “difícilmente pudiera saber con exactitud si sucedían o no hechos de violencia y abuso”.

El jurado popular será el responsable durante estos cinco días de determinar si Maximiliano Agustín Romero Vargas es o no responsable del delito por el que se lo acusa. Mientras que, el tribunal colegiado y técnico determinará la calificación legal y la cuantía de la pena o medidas de seguridad en caso de que corresponda.

El hecho

El 3 de diciembre de 2018, un joven de 20 años asesinó de dos disparos a su padrastro mientras dormía en su casa. Se trataba de Maximiliano Romero Bargas quien había convivido con Fabian Romero casi toda su vida.

En ese momento, nadie se explicaba qué había pasado, pero con el correr de los días comenzó a tomar cada vez más fuerza la versión de que existía violencia y abusos que no solo tenían como víctima a su madre, sino también a él. Esto fue ratificado luego mediante declaraciones donde se detallaba una a una estas vejaciones.