Un jefe policial de la Patrulla Rural de Córdoba fue imputado y separado de la Fuerza mientras se investiga la muerte de un presunto ladrón en barrio Villa Angelelli, días atrás.

El fiscal Gustavo Dalma lo imputó por "homicidio con exceso en el ejercicio del cargo" y el Tribunal de Conducta Policial y Penitenciario dispuso su pase a situación pasiva.

Todo ocurrió tras la muerte de Marcos Jesús Soria (32), un carrero que recibió una bala policial por la espalda. Un dato en el que se basó el fiscal Dalma es que Soria no había disparado, precisó La Voz del Interior.

Según la investigación, Soria, junto con otro hombre llamado Miguel Ocampo (45), intentó asaltar a un peatón que se dirigía a tomar el colectivo a la punta de línea de Ersa. Este vecino avisó a un policía que custodiaba la empresa, y un patrullero salió en busca de los supuestos delincuentes.

Soria cayó muerto de un disparo en la cabeza. Ocampo fue arrestado, y se les incautó un revólver.

La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (Ctep) salió al cruce y aseveró que Soria fue "fusilado" por la Policía.

El fiscal Dalma consideró, en base a las pruebas, que sí había participado de un asalto, pero que el policía que lo mató se excedió en su función. Ante esto, lo imputó.

Por ahora, el uniformado seguirá libre.