El Ministerio de Educación provincial comenzó a estudiar las realidades de las escuelas por localidades. Las vacaciones de julio no se suspenden, pero podría cambiar la fecha en que estaban previstas.


El Ministerio de Educación de la Provincia comenzó a pensar en el retorno a las aulas. Desde distintos sectores comenzaron, en estos días, a reclamar información sobre los protocolos para el retorno a la educación presencial, cuya fecha está por definirse. Las clases se suspendieron el 15 de marzo y se sostienen de manera remota.

Estamos en el inicio del análisis de las distintas realidades, localidades, comunas y, particularmente, de las escuelas. No hay ningún protocolo definido”, sostuvieron voceros ministeriales.

Se estima que el regreso a las aulas podría ocurrir de forma parcial y paulatina en agosto, luego del receso de invierno. Es cierto que aún no hay una fecha concreta de inicio y de finalización, pero desde la Nación deslizaron que en algunos lugares del país donde no hay circulación del virus, el regreso podría concretarse antes de las vacaciones de julio. Hasta ahora, no sería el caso de Córdoba o, al menos, de la Capital, más allá de tener cinco días consecutivos sin casos de Covid-19.

La mayor presión llega de las localidades del interior de la provincia que solicitan el regreso territorial. Los municipios y comunas solicitan que el retorno prioritario sea en laszonas blancas”, donde no se han registrado casos en los últimos días. Incluso, en algunos lugares ni siquiera tuvieron algún caso desde que comenzó la pandemia.

La ciudad de Córdoba estaría excluida de este requerimiento ya que todavía se encuentra en etapa de circulación comunitaria del virus.

Córdoba adhiere a la suspensión de clases, en los colegios de la Provincia y en los municipales.

Hay una enorme preocupación sobre cómo será la vuelta. No sólo por lo operativo, sino también por las dificultades que encontrarán los docentes para retomar los contenidos. El mayor miedo es la cantidad de chicos de sectores vulnerables que probablemente no vuelvan a las aulas este año”, sostuvieron.

La lista de factores a atender para garantizar el regreso es bastante larga: desinfección completa de las escuelas, limpieza de los tanques de agua, garantías de que los baños cuenten con más de una canilla, tengan jabón, toallas y papel higiénico, menos alumnos por aula, demarcación de lugares para garantizar el aislamiento en patios y espacios comunes, movilidad de estudiantes y docentes hacia los colegios y prioridades en el cronograma de regreso a clases.

“Habría que pensar no sólo en los alumnos que están terminando, sexto o séptimo año y sexto grado, sino también en los que lo han iniciado: jardín de infantes, primer grado o primer año del secundario”, expresó una fuente cercana a la cartera que dirige Walter Grahovac.

Los colegios privados, por su parte, también elaboraron sus propios protocolos que acercarían al Ministerio de Educación para ser analizados e incluidos en el protocolo general que se enviará al Centro de Operaciones de Emergencia (COE).

Hay que tener en cuenta que, seguramente, los protocolos para la reapertura tendrán en cuenta las diferencias de cada escuela porque todos los edificios, y realidades, son distintos. Se debe evitar la aglomeración en los ingresos, en las aulas y en el recreo.

Una idea que se analiza es dividir los cursos por mitades lo que permitiría que los estudiantes concurran día de por medio: un día presencial y al siguiente, virtual. Los expertos creen que este sistema mixto permitiría reforzar los vínculos educativos. La contracara: sobrecarga de trabajo para docentes y dificultades en las rutinas familiares.

Por su parte, el Ministerio de Educación de la Nación formalizó el consejo asesor que analiza los protocolos para el retorno. Se trata de un órgano multidisciplinario y consultivo que viene desarrollando los protocolos para evitar casos de Covid-19 en escuelas y los procedimientos en caso de que haya contagio.




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