La pizza al molde es mucho más que una comida rápida para los porteños. Forma parte de la identidad cultural de Buenos Aires, de las noches sobre Calle Corrientes y de las reuniones entre amigos después del teatro o el fútbol.

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Con esa idea como punto de partida, Roberto y Mateo Petersen presentaron Pizza Zën al Molde Porteña, una edición limitada que busca llevar ese sabor clásico a las góndolas de todo el país.
El lanzamiento coincide con el octavo aniversario de Pizza Zën, la PyME creada por padre e hijo en 2018. Según destacaron, se trata de la primera pizza al molde porteña elaborada especialmente para comercializarse en supermercados, manteniendo una producción artesanal y respetando las características tradicionales de este estilo tan representativo de la gastronomía argentina.

Un clásico nacido en Buenos Aires
La pizza al molde nació durante las primeras décadas del siglo XX, cuando la inmigración italiana y española se mezcló con las costumbres locales y dio origen a una versión propia de la pizza.
A diferencia de la pizza italiana o de la pizza a la piedra, se caracteriza por tener una masa más alta, abundante muzzarella y una cocción que prioriza la suavidad y el sabor intenso.
Para recrear esa experiencia, Pizza Zën desarrolló una receta elaborada con un mix de harinas de alta calidad y un 70% de hidratación. Además, la masa atraviesa un proceso de fermentación de 48 horas y cada bollo se estira de manera individual en moldes diseñados especialmente para conservar la altura típica de la pizza al molde.
“Elegimos materias primas argentinas y trabajamos de forma directa con los productores para asegurarnos que cada ingrediente que utilizamos sea de excelente calidad”, explicó Roberto Petersen, quien además destacó el seguimiento artesanal de todo el proceso productivo.
Pensada para compartir durante el Mundial
La nueva pizza fue concebida como “la pizza del partido”, una propuesta orientada a acompañar reuniones en casa durante el Mundial. Por eso, llega para cortarse en ocho porciones y lista para cocinar en el horno, buscando replicar la experiencia de una pizzería tradicional sin salir del hogar.


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La identidad porteña también aparece en el diseño del packaging. La caja fue ilustrada por la fileteadora Silvia Dotta e incorpora elementos inspirados en el fileteado porteño, con arabescos y colores típicos que homenajean una de las expresiones artísticas más representativas de Buenos Aires.
“Quisimos rendir un homenaje genuino a la pizza al molde porteña, que nos representa como ninguna otra, y hacerlo desde la góndola, al alcance de todos”, señalaron Roberto y Mateo Petersen sobre este lanzamiento especial.
