Una fabulosa iniciativa fue gestada y llevada adelante por profesores del Instituto Técnico La Falda, quienes hacia fines de marzo y a días de decretado el aislamiento social, preventivo y obligatoria dispuesto por el Presidente de la Nación en todo el territorio argentino debido al inicio oficial de la pandemia de Covid-19, es que estos docentes unieron sus fuerzas con el fin primordial contribuir con la sociedad, realizando máscaras de protección facial "para donarlas a quienes estaban, y aún están, más expuestos al contagio", expresaron desde la institución.
A través de una publicación difundida por redes sociales, es que detallaron toda la labor conseguida, logrando donar hasta el día de la fecha, "más de 2200 máscaras" a trabajadores de la salud, policías, bomberos, personal municipal, y de servicios esenciales.
El objetivo inicial fue elaborar mil máscaras, y con el transcurso de los días, se fueron sumando más profesores, también padres, madres, y alumnos que trabajaban desde sus casas para luego repartirlas en diferentes instituciones del Valle de Punilla.
Las primeras fueron realizadas en impresoras 3D y luego recurrieron a viejas radiografías, que se ocuparon de reciclarlas, adaptándolas a las necesidades del producto.
"El sueño solidario se cumplió", anunciaron este viernes, precisando que las máscaras fueron entregadas a los hospitales Dr. Domingo Funes, Dr. Armando Cima de Cosquín, al Hospital Municipal "Oscar Vignaroli" de La Cumbre, la Clínica Privada La Falda.
Proyecto realización y donación de mas de 2200 máscaras de protección facial. Pandemia COVID19. 2020. Instituto Técnico La Falda, Córdoba, Argentina.Nuestro reconocimiento a todas las personas y entidades, que por medio de esta labor de compromiso y solidaridad, lograron que este proyecto se cumpliera con éxito. Gracias!
Posted by La Tecnica - Inst. Tecnico La Falda on Thursday, July 9, 2020
También fueron beneficiadas las municipalidades de Cosquín, La Falda, la de La Cumbre. Bomberos Voluntarios, efectivos de la Policía de Córdoba; además de la Cooperativa de Agua de La Falda, la residencia geriátrica Camín, y los Centros de Emergencia CEM y EMER.
Sin lugar a dudas, el compromiso, la solidaridad y la fuerza de voluntad cotidiana, fueron los impulsores y factores fundamentales de esta excelente iniciativa que inició como un proyecto para las entidades más cercanas pero que trascendió fronteras llegando a más localidades y beneficiando a miles de profesionales y trabajadores de diversos rubros, con un producto de calidad, duradero, y confeccionado desde la labor técnica de gente que se ocupó de contribuir, de aportar ese "granito de arena" en medio de una realidad inédita que sorprendió a todos.
Foto de portada: Facebook / Instituto Técnico La Falda.
