Organizada y realizada por docentes del Instituto Técnico La Falda con la ayuda y el compromiso de padres y alumnos.


Una fabulosa iniciativa fue gestada y llevada adelante por profesores del Instituto Técnico La Falda, quienes hacia fines de marzo y a días de decretado el aislamiento social, preventivo y obligatoria dispuesto por el Presidente de la Nación en todo el territorio argentino debido al inicio oficial de la pandemia de Covid-19, es que estos docentes unieron sus fuerzas con el fin primordial contribuir con la sociedad, realizando máscaras de protección facial “para donarlas a quienes estaban, y aún están, más expuestos al contagio“, expresaron desde la institución.

A través de una publicación difundida por redes sociales, es que detallaron toda la labor conseguida, logrando donar hasta el día de la fecha, “más de 2200 máscaras” a trabajadores de la salud, policías, bomberos, personal municipal, y de servicios esenciales.

El objetivo inicial fue elaborar mil máscaras, y con el transcurso de los días, se fueron sumando más profesores, también padres, madres, y alumnos que trabajaban desde sus casas para luego repartirlas en diferentes instituciones del Valle de Punilla.

Las primeras fueron realizadas en impresoras 3D y luego recurrieron a viejas radiografías, que se ocuparon de reciclarlas, adaptándolas a las necesidades del producto.

“El sueño solidario se cumplió”, anunciaron este viernes, precisando que las máscaras fueron entregadas a los hospitales Dr. Domingo Funes, Dr. Armando Cima de Cosquín, al Hospital Municipal “Oscar Vignaroli” de La Cumbre, la Clínica Privada La Falda.

También fueron beneficiadas las municipalidades de Cosquín, La Falda, la de La Cumbre. Bomberos Voluntarios, efectivos de la Policía de Córdoba; además de la Cooperativa de Agua de La Falda, la residencia geriátrica Camín, y los Centros de Emergencia CEM y EMER.

Sin lugar a dudas, el compromiso, la solidaridad y la fuerza de voluntad cotidiana, fueron los impulsores y factores fundamentales de esta excelente iniciativa que inició como un proyecto para las entidades más cercanas pero que trascendió fronteras llegando a más localidades y beneficiando a miles de profesionales y trabajadores de diversos rubros, con un producto de calidad, duradero, y confeccionado desde la labor técnica de gente que se ocupó de contribuir, de aportar ese “granito de arena” en medio de una realidad inédita que sorprendió a todos.

Foto de portada: Facebook / Instituto Técnico La Falda.




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