El gremio docente Ademys inició este miércoles un paro de 72 horas en la Ciudad de Buenos Aires, en el mismo día en el que comienza el ciclo lectivo en el distrito porteño, al considerar que “no están dadas las condiciones sanitarias ni educativas” para la vuelta a las clases presenciales en el contexto de la pandemia.

A su vez, los docentes agrupados en la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) convocaron a una jornada de “organización y lucha” para mostrar su desacuerdo con el protocolo presentado por el Gobierno de la Ciudad, al que consideraron “insuficiente”.

Dirigentes de Ademys brindarán una conferencia de prensa a las 8.30 frente a la sede del Gobierno porteño, en el barrio porteño de Parque Patricios, para explicar los alcances de la medida de fuerza y sus motivos.

La secretaria general de Ademys, Mariana Scayola, explicó este martes que la retención de tareas se realizará “miércoles, jueves y viernes de esta semana, porque entendemos que tal como la está planteando el Gobierno porteño, es una vuelta a la presencialidad que no garantiza las condiciones sanitarias ni para los estudiantes ni para los docentes”.

La secretaria general de Ademys, Mariana Scayola. (Captura)Captura

En ese sentido, la dirigente estimó que el inicio de clases “será complicado desde el punto sanitario” al tiempo que recordó que con las autoridades porteñas no llegaron a acuerdos vinculados a los reclamos salariales existentes desde el año pasado.

El gremio pide “que el salario mínimo de los docentes en CABA no sea menor a los 55.000 pesos, en línea con lo que cuesta una canasta mínima de alimentos”, según precisó.

La decisión de la medida de fuerza se tomó la semana pasada en una asamblea luego que el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, presentó el protocolo final para la vuelta a las clases presenciales, que entre otras medidas estableció un regreso escalonado cada 10 minutos y las burbujas por grado, sala, curso o año.

Desde UTE, el “plan de lucha” se decidió en un plenario de delegados que contó con la participación de más de 1.000 docentes distribuidos por niveles y modalidades en 11 plenarios virtuales.

En ese marco, los delegados resolvieron por unanimidad rechazar el protocolo “por ambiguo, impreciso, contradictorio, parcial e insuficiente para garantizar la salud de la comunidad educativa”.

En ese sentido, decidieron responsabilizar judicialmente a Rodríguez Larreta y a los ministros de Salud, Fernán Quirós y de Educación, Soledad Acuña “por sus decisiones gubernamentales y los daños personales y sanitarios que pudieran ocasionar en la comunidad educativa”.