El nene de tres años que se encontraba desde hace varias semanas internado en la terapia pediátrica del Hospital Penna luego de un accidente en una panadería de su familia evidenció una notoria mejoría y logró dar un paso fundamental en relación a su recuperación.

Tal como publica LaBrújula, en las últimas horas, el pequeño pasó a una sala común, motivo por el cual su vida ya no corre más riesgo. Por la gravedad de las lesiones deberá seguir siendo monitoreado durante el transcurso de los próximos meses.

Cabe recordar que ingresó al nosocomio desde el comercio ubicado en Luis Agote al 3500 con un aplastamiento en una de sus piernas y de su cadera. Incluso, en el momento más crítico debió ser conectado a un respirador artificial.

A partir de las distintas intervenciones quirúrgicas a las que fue sometido y la limpieza de la zona afectada por el aplastamiento al quedar atrapado en una máquina (de la que fue rescatado mediante el uso de una amoladora), su panorama se tornó mucho más alentador.