El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, publicó un insólito video en sus redes sociales ayer, que generó polémica, mientras la pandemia avanza en el país.

Con su visita, Bolsonaro provocó una aglomeración de curiosos, que se acercaron a observar el suceso. Fue a la playa vestido con una camiseta del Santos y acompañado de sus guardias de seguridad. Los presentes, que no llevaban tapabocas, lo aclamaron, corearon su nombre y lo alzaron en hombros, mientras insultaban al gobernador local, Joao Doria, opositor al Gobierno.

En la grabación, se lo ve nadando en medio del público. “En la playa con la gente”, escribió el mandatario en Twitter, donde sumó imágenes del hecho, ocurrido en San Pablo.

Bolsonaro realizó un viaje en bote a Praia Grande y la cámara capturó el momento en el que se tira al mar para nadar.

Realizó un viaje en bote a Praia Grande y la cámara capturó el momento en el que se tira al mar para nadar hacia los bañistas, quienes lo rodearon e intentaron de saludarlo. Así fue que el Presidente pasó unos minutos en el mar entre decenas de personas sin distanciamiento social y sin respeta las medidas de prevención recomendadas para evitar la propagación del coronavirus.

El jefe de Estado se encuentra de vacaciones en la Baixada Santista desde el lunes, cuando participó en un partido de fútbol benéfico en el estadio del Santos. El 31 de diciembre festejó el comienzo del 2021 en Forte dos Andradas, en Guarujá, una ciudad cercana a Praia Grande. Se espera que regrese a Brasilia la semana que viene para retornar sus funciones.

Antes de su incursión en el mar y de mostrarse rodeado de gente, días atrás, Bolsonaro criticó fuertemente al gobernador paulista por imponer el aislamiento. Praia Grande fue uno de los doce municipios de Sao Paulo que desobedecieron las medidas del Gobierno regional de volver a la “fase roja”, por lo que las autoridades locales endurecieron el confinamiento, con excepción de los servicios esenciales, una disposición que rige hasta el 7 de febrero.

Doria, por su parte, hizo su descargo en su cuenta de Twitter. “En el momento en que Brasil necesita paz y actitudes para combatir la pandemia y salvar vidas, el presidente Bolsonaro nos ataca una vez más, cobardemente. La inoperancia y el negacionismo del Gobierno estimularon la muerte de 194.000 brasileños por Covid-19”, escribió el gobernador.

Justo cuando Bolsonaro se unía a los bañistas, el Ejecutivo informaba que Brasil acumulaba 7,7 millones de casos confirmados y superaba las 195.000 muertes por coronavirus, desde el inicio del brote.

El gigante latinoamericano, uno de los países más afectados por la pandemia en la región, todavía no definió la fecha del comienzo de la vacunación, un proceso que ya inició la Argentina, Chile y México, entre otros países del continente.

La semana pasada, Bolsonaro descartó que la vacunación esté atrasada en Brasil. Atribuyó la falta de una fecha para el inicio de la campaña a la demora de los propios laboratorios en registrar sus productos e insistió en que la inmunización no será obligatoria en el país, aunque se aplicará de forma gratuita.

El gobernante afirmó que “tan pronto como los laboratorios soliciten el registro de sus vacunas y el órgano regulador las apruebe, Brasil comprará los antídotos e iniciará inmediatamente la campaña de inmunización”.

También señaló que, además de las negociaciones que el Gobierno lleva adelante con los laboratorios Pfizer, AstraZeneca-Oxford, Janssen y Bharat Biotech para adquirir sus fármacos, Brasil también puede comprar el antídoto de la farmacéutica Moderna que, según estudios divulgados el miércoles, tiene una eficacia del 94%.

La semana pasada, Bolsonaro descartó que la vacunación esté atrasada en Brasil.

“Por lo que me actualizó el ministro de Salud, las empresas van a presentar en los próximos días la documentación ante la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) para que cuando sus productos estén certificados podamos comprarlos. La población clama por las vacunas”, afirmó el jefe de Estado.

La expectativa del Ministerio de Salud es iniciar la vacunación entre el 20 de enero y el 10 de febrero, aunque todo dependerá del registro de los medicamentos por parte de las farmacéuticas ante la Anvisa, un hecho del que se tiene poca información aún.