La escritora Beatriz Sarlo confirmó este miércoles ante la Justicia que le ofrecieron vacunarse contra el coronavirus antes de tiempo, y reveló que fue la esposa de Axel Kicillof, Soledad Quereilhac, quien le propuso acceder a la medicación.

Así lo aseguró Sarlo al declarar en los tribunales de Comodoro Py como testigo en la causa que investiga el posible desvío de dosis de la Sputnik V. Y ante la jueza María Eugenia Capuchetti, la escritora mostró el intercambio de mails con su editor, Carlos Díaz, que había sido contactado por la esposa del gobernador bonaerense para ser incluída en una campaña de vacunación.

Mail del editor

Querida Beatriz, (...) Me llamó Soledad Quereilhac porque está colaborando con la campaña de concientización para que la gente se vacune. Me pidió una mano para contactar alguna gente, empezando por vos. Es una campaña bien pensada (o sea, no le van a dar un uso político berreta, pero claramente es la campaña a favor de la vacunación de la Provincia de BA). Mi primera reacción fue pensar que vos jamas te prestarías pero frente a la posibilidad de que te puedas vacunar de inmediato me pareció que tenía que preguntarte. Es todo ‘por derecha’, nada trucho”.

“Mucha gente conocida se va a vacunar y la idea es que después comenten que ya lo hicieron, que se saquen una foto o que su nombre circule en listas de personalidades que dieron el paso. Cada uno hace lo que quiere, no hay condiciones (la única es que se pueda decir que la persona se vacunó) aunque obviamente para que funcione la idea es que la noticia circule lo más posible”.

Sabes que a mi no se me juega nada en esto así que si decís que si o que no todo me parecerá muy bien. Pensé que tus ganas de volver a circular por el mundo cuanto antes podía hacer que vieras el plan con más encanto. Decime qué te parece y contá conmigo para gestionar los detalles en caso de que aceptes”.

Respuesta de Sarlo

“Querido Carlos, me parece muy bien hacer campaña para que la gente se vacune. Pero me resulta un poco violento recibir a cambio el premio de la vacuna, que me daría con este mismo instante, por supuesto. Parece una campana de los que pueden vacunarse ya, sin hacer colas ni esperar turnos. Me parece mal ese ejemplo de intelectuales que reciben ese privilegio”.

“No tengo ningún inconveniente de que se utilice mi nombre expresando mi deseo de vacunarme. Pero no quiero vacunarme antes de que me toque solo porque soy un nombre conocido. No me parece ético”.

“Soledad debería pensar este aspecto de su idea. Fue a la Facultad de Filosofía y Letras no a estudiar publicidad a todo trapo sino para aprender a reflexionar sobre las consecuencias de la primera idea que se le pase por la zabiola. Podes pasarle este mensaje si te parece que ayuda a no precipitarse con la primera idea publicitaria, sin pensar en la dimensión moral de todo el asunto”.

Respuesta del editor

Querida Beatriz, entiendo perfectamente lo que decís y se lo comentaré a Soledad. Cuando hablé le planteé explícitamente el asunto que comentás. Me parecía que el único justificativo para que aluna gente prestigioso y/o famosa se salteara algunos lugares de la fila de vacunación tenía que ser que todo fuera en el marco de una campaña bien armada y no un rejunte de gente vacunándose y poniendo fotos en las redes, cosa que podía ser malinterpretada o vista como una avivada”.

Ya aceptaron un montón de figuras y creo que lo que Soledad quería aporta era riqueza y diversidad, y por eso a la lista de actores, deportistas, etc, quería sumar a figuras de la academia o del campo intelectual. Para ella sos uno de los exponentes máximos y por eso pensó en vos”.

“Creo que no pretenden ser originales con la campaña ya que en varios países del mundo les están pidiendo a figuras de distintos ámbitos que se saquen la foto dándose la vacuna, para mostrar que es importante, que confían, que no hace daño, etc”.

“En los tiempos que corren, aunque me parezca horrible, una foto del momento o un testimonio en primera persona durante una entrevista creo que tiene más potencia que el simple apoyo a la medida. Así que entiendo perfectamente lo que decís sobre tu desacuerdo en lo relativo a recibirla. ¡Seguí disfrutando de Córdoba!”.