El Gobierno nacional derogó este viernes el decreto que firmó Mauricio Macri sobre la Ley de Migraciones para establecer mayores controles al ingreso de extranjeros con antecedentes delictivos y agilizar el trámite de expulsión de inmigrantes que delinquen en el país.

Este viernes se publicó un decreto firmado por el presidente Alberto Fernández y todos sus ministros, a través del decreto 138/2021.

De esta manera, el Gobierno elimina el endurecimiento de los controles fijados por el macrismo debido a que, según los argumentos, los cambios en la Ley de Migraciones “resultan irreconciliables” con la Constitución Nacional y con el sistema internacional de protección de los derechos humanos, entre los que se encuentra “la violación al principio del debido proceso, al derecho a contar con asistencia y defensa legal, la restricción a un control amplio y suficiente del poder judicial sobre los actos de la autoridad administrativa, la amplitud con la que se prevé la retención preventiva del y de la migrante sin definir las causas que la habilitan y la restricción a los derechos de reunificación familiar y dispensa por razones humanitarias”.

Además, el DNU recalca que la medida tomada por Cambiemos no generó “mejoras ponderables” y que “se agravó exponencialmente la litigiosidad en materia migratoria”.

Según el DNU, la decisión de Alberto Fernández también se basa en la “preocupación” de distintos organismos internacionales, que había pedido la derogación del decreto de Macri, como el Comité de Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de Sus Familiares, el Comité de los Derechos del Niño y el Comité contra la Tortura, todos ellos de la Organización de las Naciones Unidas.

En el mismo decreto, el Gobierno ordenó la creación de una Comisión Asesora de Política Migratoria para discutir y promover ideas para la modificación de la Ley de MIgraciones.