En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, un informe del Foro Económico Mundial busca generar conciencia sobre la necesidad de no desatender a los pacientes oncológicos en el contexto de la pandemia de coronavirus. El documento subraya la necesidad urgente de recuperar los servicios de salud y mejorar el pronóstico para los pacientes.

“En los primeros meses de la pandemia, los programas de detección en muchos países fueron suspendidos, las pruebas y procedimientos diagnósticos, aplazados y sólo los casos sintomáticos más urgentes fueron remitidos para seguimiento. Los consiguientes retrasos en el diagnóstico han dado lugar a un elevado número de muertes por cáncer evitables”, sostienen los especialistas.

Lucha contra el Cáncer

Antes de la pandemia, el cáncer de pulmón ya era la principal causa de muerte por cáncer en todo el mundo, con más de 1 millón de nuevos diagnósticos de la enfermedad al año. El informe explica: “Si bien los servicios de salud han realizado esfuerzos heroicos para responder a la pandemia, la transferencia de recursos en algunos casos ha tenido un impacto perjudicial en la atención más allá del COVID-19, incluyendo a los pacientes con cáncer”.

En este sentido, pone el foco en los afectados con cáncer de pulmón, cuya atención “se ha visto gravemente afectada debido a la posible similitud en los síntomas de las dos afecciones y la redistribución del personal de primera línea y los recursos de los departamentos de enfermedades respiratorias”.

El diagnóstico precoz del cáncer de pulmón se considera un factor clave para la supervivencia a largo plazo, por lo que garantizar que los pacientes consulten lo antes posible deber ser un objetivo principal.

Cáncer de pulmón

“Nueva normalidad, mismo cáncer”

Un pedido que está en línea con la campaña “Nueva normalidad, mismo cáncer”, con la que AstraZeneca, en alianza con asociaciones de pacientes y sociedades médicas de todo el mundo, busca instar a los pacientes con cáncer a regresar a los servicios oncológicos y continuar con sus tratamientos, a la vez que incentiva a quienes sospechen que pueden tener la enfermedad a que se realicen los chequeos necesarios.

Ocurre que mientras el mundo se centró casi exclusivamente en el COVID-19, en 2020 el diagnóstico del cáncer se redujo en aproximadamente un 40% a nivel mundial, y no porque el panorama de la enfermedad haya mejorado, sino porque el miedo a contraer el virus en hospitales y clínicas disuadió a los pacientes de buscar atención médica. Incluso, aquellos pacientes que habían sido diagnosticados con cáncer descontinuaron su tratamiento por temor a contraer COVID-19 en los centros médicos especializados en estas patologías.

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Una investigación realizada por la OMS al comienzo de la pandemia mostró que durante el período de aislamiento estricto en la Argentina las consultas por cáncer se redujeron el 97% y el número de pacientes que iniciaban tratamientos disminuyó en un 72%. “Nuestro mensaje es claro: los pacientes necesitan volver a comprometerse con el sistema de salud, y las personas con síntomas sospechosos o aquellas que han pasado por alto un examen de cáncer, deben recibir cuidados de una manera segura tan pronto como sea posible”, señala Santiago Bella, vicepresidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica (AAOC).

“Nueva normalidad, mismo cáncer”, se centra en tres acciones simples: no esperar, contactar con el médico de cabecera y hacer los chequeos necesarios. En el marco de la campaña global de concientización, se han desarrollado micrositios web en Argentina www.hablemosdecancer.com.ar en donde se puede encontrar información y contacto con diversas sociedades médicas y asociaciones de pacientes.