El papa Francisco convocó este lunes a “proteger la vida humana en todas sus etapas” y lamentó que “con el pretexto de garantizar supuestos derechos subjetivos, un número cada vez mayor de legislaciones de todo el mundo parecen distanciarse del deber esencial”, en referencia a la legalización del aborto.

“La pandemia nos ha puesto con gran fuerza frente a dos dimensiones ineludibles de la existencia humana: la enfermedad y la muerte”, afirmó el Papa en su tradicional discurso anual al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede.

El papa Francisco. (AP)AP

“Precisamente por esta razón, nos recuerda el valor de la vida, de cada vida humana y de su dignidad, en todo momento de su itinerario terrenal, desde la concepción en el seno materno hasta su conclusión natural”, sostuvo el pontífice en el mensaje que leyó en el Aula de las Bendiciones del Palacio Apostólico.

En ese marco, Jorge Bergoglio lamentó que “desafortunadamente, duele constatar que, con el pretexto de garantizar supuestos derechos subjetivos, un número cada vez mayor de legislaciones de todo el mundo parecen distanciarse del deber esencial de proteger la vida humana en todas sus etapas”.

“Revolución copernicana”

El sumo pontífice también pidió una “revolución copernicana” en la economía mundial para la pospandemia al lamentar la “crisis de la política” que se ve a nivel mundial y renovó su pedido para que se condone la deuda externa de los países más pobres.

“Con demasiada frecuencia, nos hemos olvidado de la solidaridad y los otros valores que permiten que la economía esté al servicio del desarrollo humano integral, y no de intereses particulares, y se ha perdido de vista el valor social de la actividad económica y el destino universal de los bienes y recursos”, criticó el Papa .

“La crisis actual es, por tanto, una ocasión propicia para replantear la relación entre la persona y la economía. Lo que se necesita es una especie de nueva revolución copernicana que ponga la economía al servicio del hombre y no al revés”, dijo Francisco.

En ese marco, el Papa aseveró que la pandemia “ha puesto de relieve otra enfermedad que nos afecta actualmente: la de una economía basada en la explotación y el descarte tanto de las personas como de los recursos naturales”.

Así, Francisco dedicó un pasaje de su mensaje a lo que denominó como una “crisis de la política”, caracterizada por “el crecimiento de las contraposiciones políticas y la dificultad, por no decir la incapacidad, de encontrar soluciones comunes y compartidas a los problemas que aquejan a nuestro planeta”.