La fuerte disputa por fondos coparticipables que tienen el presidente Alberto Fernández y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, escribió este viernes un nuevo capítulo, con una fuerte escalada de tensión.

El presidente del Banco Central, Miguel Pesce, le envió una carta a Rodríguez Larreta para que cese en su intención de ponerle una tasa de tributación del 7% a las Letras de Liquidez que emite la autoridad monetaria como herramienta de estabilización monetaria.

Miguel Pesce, presidente del Banco Central. (Foto: Federico Lopez Claro)

Como Fernández decidió retrotraer el aumento de coparticipación que le había concedido Mauricio Macri a la Ciudad para, en parte, financiar el traspaso de la Policía, ahora el jefe de Gobierno porteño (del PRO) contraatacó.

El recorte de fondos a la ciudad alcanza unos 52.000 millones de pesos en 2021. Rodríguez Larreta presentó por ello recientemente un proyecto de Presupuesto “de contingencia”, sin obras públicas y con aumento de impuestos para los contribuyentes locales.

Como parte de ese paquete, el Gobierno porteño incluyó un gravamen del 7% a las Leliq, lo cual impacta en todo el sistema financiero nacional, porque podría forzar un recorte de la rentabilidad de los bancos, que las entidades terminarían trasladando a los ahorristas.

La decisión que había tomado Fernández era para que los fondos recortados a la Ciudad vayan mayoritariamente a la provincia de Buenos Aires, que es gobernada Axel Kicillof, del oficialista Frente de Todos.

El pedido de Pesce

En su carta enviada este viernes, Pesce le solicitó al jefe de Gobierno de la Ciudad que desista de la intención de aplicar un impuesto a un instrumento de política monetaria, destinado a lograr la estabilidad monetaria, financiera y cambiaria.

Y le recordó que la Corte Suprema de Justicia tiene jurisprudencia sobre la imposibilidad de los distritos de avanzar sobre las regulaciones del Banco Central.

“Me encuentro en la necesidad de solicitarle tenga a bien arbitrar las medidas necesarias a fin de evitar que se efectivicen acciones de carácter tributario que distorsionan las políticas que lleva adelante el Banco Central, mediante la implementación de los instrumentos que se encuentran legalmente previstos con la finalidad de lograr la estabilidad monetaria, financiera y cambiaria, que, conforme el artículo 3 de su Carta Orgánica, se erigen como premisas básicas de sus funciones y finalidad”, dijo Pesce.

Consideró que “deviene imperativo poner de relieve que las facultades de la Ciudad en materia de generación de recursos, en modo alguno deben ser consideradas como ilimitadas” y recordó que “el diseño tributario, y la ulterior ejecución de las disposiciones que resulten finalmente aprobadas, imponen la insoslayable necesidad de no afectar el ejercicio de las finalidades y funciones que han sido atribuidas al Banco Central de la República Argentina en los aspectos referenciados”.

Pesce recordó que la Corte Suprema de Justicia de la Nación sostuvo que los actos legislativos de las respectivas jurisdicciones no pueden avanzar sobre aspectos que atañen al manejo de la regulación normativamente delegada por el Congreso Nacional al Banco Central. La Corte se pronunció en la causa “Banco Credicoop Cooperativo Limitado c/Entre Ríos, Provincia de s/Acción declarativa de certeza” en un fallo del 26 de marzo de 2014.

“Las incumbencias que son propias de la especialidad de este Banco Central de la República Argentina conforme su Carta Orgánica, no deben ser afectadas o distorsionadas por disposiciones como las que se derivarían de aprobarse” la propuesta impositiva porteña, expresó Pesce.

El presidente del Banco Central reclamó finalmente al jefe de Gobierno de la Ciudad que “arbitre los medios a su alcance para impedir la concreción de toda acción que desvirtúe, obstaculice o resulte en pugna con las políticas que lleva adelante la Institución que presido, toda vez que de no observarse tales recaudos se consumarán daños irreparables en la ejecución de la política monetaria y financiera a nivel nacional”.