Es por el aumento de precios y tarifas. También juegan su papel, la devaluación y las paritarias por debajo de la inflación.


En el segundo semestre habría una caída pronunciada del consumo, según las estimaciones de las consultoras. Tras una primera parte del año en la que las ventas de los supermercados y autoservicio terminó sin crecimiento, este 2018 terminaría con una baja de entre 1 y 2%.

“Por un lado, en este segundo semestre es probable que la inflación le gane a los salarios como ocurrió en 2016”, manifestó Osvaldo del Río, analista de la consultora Scentia, en Clarín

Y agregó: “Además, se suman los aumentos en las tarifas y otros servicios, como también las nuevas listas de precios que van a seguir aplicando los comercios por efecto de la devaluación, dado que todavía no se llegaron a ajustar los precios frente a una demanda que está alicaída”.

Por su parte, Maximiliano Narducci, analista de la consultora Nielsen, explicó: “El año pasado arrancó con mucha caída y repuntó en el último trimestre del 2017. Eso significa que ahora nos vamos a empezar a comparar contra datos positivos del año pasado. Crecer sobre eso, es más difícil”.

Además, según datos de Scentia, este impacto se sentirá con más fuerza en los niveles socioeconómicos medios y bajos, ya que se trata del 90% de los hogares, que definen el 87% del consumo total.

Poniendo la lupa en los supermercados, hubo un traslado de primeras a segundas marcas. Mientras que en los shoppings y negocios de electrodomésticos también sienten la baja. Tendiendo en cuenta el contexto económico, la Provincia lanzó un descuento del 50% en las compras con tarjetas del Banco Provincia dos miércoles al mes.





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