El Papa en Chile: se reabrió el paso fronterizo con largas filas de espera



Se estima que alrededor de un millón de argentinos cruzarán al país trasandino por la visita de Francisco.

El paso fronterizo Los Libertadores, principal vía de comunicación terrestre entre Chile y Argentina, fue reabierto este sábado tras permanecer cerrado cerca de seis horas a causa de un fallo en el sistema informático de la Policía de Investigaciones (PDI).

El desperfecto ocurrió en el marco de un aumento del tráfico de vehículos, principalmente desde Argentina hacia Chile, con motivo de la visita del papa Francisco, quien llegará a Santiago el próximo lunes para una visita que se extenderá hasta el jueves 18 de enero e incluirá las ciudades de Temuco e Iquique.

Paso fronterizo a Chile

La visita del Pontífice a Chile supone una gran oportunidad para los católicos argentinos de acercarse al líder de la Iglesia Católica, que no ha visitado el país desde que fue nombrado Papa en 2013.

También el tráfico ha aumentado por el fin de semana de mitad de mes, cuando se produce un recambio de miles de familias que pasan sus vacaciones en Chile, especialmente en localidades de la región de Valparaíso.

Transeúntes caminan por delante de un cartel de bienvenida al papa Francisco que cuelga en la fachada de la iglesia Divina Providencia el 11/01/2018 en Santiago de Chile, Chile. En su sexto viaje a América Latina, entre el 15 y el 21 de enero, el papa Francisco se encontrará en Chile una Iglesia católica cuestionada y alejada de la gente, mientras que Perú lo recibirá en medio de una gran tensión política a raíz del indulto presidencial al ex mandatario Alberto Fujimori.  (Vinculado al texto de dpa "Una Iglesia cuestionada en Chile y tensión en Perú recibirán al papa" del 12/01/2018). foto: Francisco Flores Seguel/Agencia Uno/dpa

Según las autoridades, hasta un millón de argentinos podrían cruzar la Cordillera de Los Andes por la visita del Papa, razón por la cual se han adoptado medidas para facilitar los trámites en una decena de pasos fronterizos de norte a sur del país, de los que Los Libertadores, a unos 160 kilómetros al noreste de Santiago, es el principal.

El paso de vehículos se normalizó pasadas las 5 de la mañana de este sábado, cuando ya había largas filas de vehículos cuyos ocupantes debieron esperar durante horas a más de 3.000 metros de altitud.