El guitarrista tiene algo en común con Phil Collins, Chris Martin y Luis Miguel: la continua exposición a ruidos fuertes a lo largo de los años afectaron severamente su audición.  


El tema volvió a instalarse gracias a la confesión de Eric Clapton. “Me estoy quedando sordo, tengo tinnitus y mis manos apenas funcionan. Espero que la gente venga a verme no sólo porque soy algo curioso. Sé que sucede, porque es sorprendente hasta para mí que yo todavía esté acá”, declaró en una entrevista con la cadena británica BBC. De esta manera, Clapton se suma a una larga lista de músicos con problemas de audición, entre los que se destacan Pete Townshend, líder de The Who, Phil Collins, Chris Martin de Colplay y Luis Miguel. En todos ellos, la continua exposición a ruidos fuertes a lo largo de los años dejó secuelas. Aunque en el caso de Townshend, se dice que empezó a sufrir tinnitus cuando el baterista Keith Moon hizo estallar una bomba de estruendo en el bombo de su batería. 

Según MedlinePlus, el servicio de información en línea provisto por la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, el tinnitus o acúfeno se describe a menudo como un zumbido, chasquido o cliqueo en uno o ambos oídos. Puede ser suave o fuerte, agudo o bajo. En los casos más severos ocasiona dificultad para oír, trabajar o incluso dormir.

La exposición a ruidos fuertes no es la única causa. Las infecciones del oído y los senos paranasales, problemas cardiacos o vasculares, la enfermedad de Ménière, tumores cerebrales, cambios hormonales en las mujeres, problemas de tiroides y ciertos medicamentos también son factores de riesgo. Y pensar que el tinnitus solo afecta a músicos es un grave error: escuchar música por auriculares al máximo volumen puede generar lesiones en el oído. No en vano los celulares advierten sobre lo peligroso que es para la salud este hábito.

Recientemente, una investigación publicada en Science Traslacional Medicine, citada en El Independiente de España, reveló un tratamiento experimental para tratar el tinnitus. Se trata de una intervención de 30 minutos de estimulación alternante de audio y somatosensorial, emitida como tonos de sonido breves a través de auriculares y pulsos leves en el cuello o la mejilla. Participaron de este estudio 20 personas, de las cuales dos informaron la eliminación completa de los sonidos fantasma, y once participantes notaron reducciones en el volumen o el tono percibidos, lo que los llevó a caracterizar su tinnitus como menos “severo” o “penetrante”. Previamente, habían experimentado con conejillos de Indias. En todos los casos, los autores señalaron que alternar los dos estímulos fue crucial: ni los animales ni los humanos habían reducido el tinnitus cuando solo escucharon pulsos de sonido. El estudio abre una luz de esperanza para un mal que afectaría al 10 por ciento de la población.




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