Contrataciones que no rindieron, entrenadores reemplazados y directivos que no escucharon al diez.


El vínculo que forjaron Lionel Messi con el Barcelona en los últimos 19 años parecía inquebrantable, pero desde hace tiempo que el argentino no se siente cómodo y todo podría finalizar con una salida abrupta del club. En este informe, Líbero analiza todos los eventos que llevaron al jugador a tomar la decisión de abandonar al equipo culé.

La venta de Neymar al PSG podría considerarse como el comienzo del conflicto. El dinero utilizado para reemplazar al brasileño, alrededor de 350 millones de euros en las tres compras más caras de la historia de la institución, no resultó útil dentro del campo. Ousmane Dembélé, Philippe Coutinho y Antoine Griezmann no lograron cubrir el hueco dejado por el jugador del conjunto parisino.

A principios de este año, Messi declaró que su intención y la del plantel era seguir bajo las órdenes de Ernesto Valverde como entrenador, pero la comisión directiva decidió finalizar su contrato y su reemplazo fue Quique Setién, quien solo permaneció ocho meses al mando del equipo y sufrió la humillante derrota frente al Bayern Múnich por la Champions League.

El otro punto de inflexión entre dirigentes y el jugador fue el rol de Eric Abidal, ex secretario técnico, y sus polémicas declaraciones. El diez argentino salió a defender a sus compañeros y a él mismo en sus redes sociales.

La competitividad del proyecto siempre fue primordial para Messi en el club, principalmente bajo la idea de pelear la Copa de Campeones. Tras las derrotas ante Roma y Liverpool con Valverde, llegó el 8-2 en Lisboa y resultó ser la gota que rebalsó el vaso.

Por último, el astro argentino siente que no es escuchado por los dirigentes y tras todos estos inconvenientes cree que es hora de salir. Los intentos del nuevo entrenador, Ronald Koeman, para lograr que se quede parecen haber sido en vano y su destino parece estar lejos de Barcelona.

Fuente: Noticias Líbero




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