Fue a través de un nuevo chip. Además, peritarán el libro de actas de un destacamento.


Facundo Astudillo Castro desapareció el 30 de abril y, desde entonces, no habían podido rastrear su celular. Pero la División Tecnologías Aplicadas de la Policía Federal (PFA) pudo acceder a sus mensajes de WhatsApp, a través de una nueva tarjeta SIM con el número de Facundo.

Entonces, lo que hicieron fue colocar ese chip en otro celular, instalaron la aplicación y dieron de alta el usuario del joven desaparecido hace 100 días en ese dispositivo.

Esa operación le permitió a los investigadores obtener mensajes viejos, a través de un backup automático que realiza la aplicación de manera automática. Los datos fueron guardados en un CD para ser analizados.

Por otra parte, la Fiscalía Federal N°1 de Bahía Blanca informó que la Procuraduría de Violencia Institucional (PROCUVIN) elevó un informe sobre los resultados arrojados por el Sistema de Localización Automática Vehicular (AVL) de los patrulleros investigados, que serán analizados por la División Búsqueda de Prófugos y Personas Desaparecidas de la PFA.

En ese sentido, se investigarán los movimientos de los patrulleros durante ese 30 de abril y buscarán determinar si los policías de la bonaerense implicados mintieron o no en sus declaraciones.

En tanto, el fiscal Santiago Ulpiano Martínez recibió los libros secuestrados del Destacamento de Hilario Ascasubi y pidió al Gabinete Científico de la PFA que realizara un peritaje caligráfico en el libro de “Actas”.

De esta manera, el funcionario judicial quiere saber si en las anotaciones del 30 de abril pasado hubo “enmiendas, raspaduras, borrones o faltantes de hojas, que permitan suponer que existió una adulteración de su contenido”.




Comentarios