Como no hay acuerdo sobre la tasa de descuento, los valores de la nueva oferta varían según quién los analice. El Gobierno y el mercado son optimistas. Los bonistas empezaron a hablarle en código al Presidente.


Ante la dureza de los poderosos fondos de inversión, el Gobierno tuvo que ceder y les acercó una nueva propuesta de reestructuración de deuda para intentar alcanzar un acuerdo en el corto plazo.

Esa revisión incluye pagos desde 2022, por lo que acorta en un año el plazo de gracia de tres años inicialmente previsto. La idea original que tenía el Gobierno en el verano y no se materializó era de cuatro años.

El economista y analista de mercados Axel Cardin observa en la nueva propuesta una menor quita de capital al 2030, adelanto de pagos y vencimientos de algunos bonos. Asimismo, hay suba de cupones en otros papeles y reconocimiento de intereses corridos en un bono al 2034 que paga 1% anual.

Además, se incorpora un menú de nuevos bonos en dólares y en euros. Esos nuevos papeles que ofrece el ministerio de Economía tienen vencimientos en 2030, 2035, 2038, 2042 y 2046. Los anteriores, de la oferta inicial, operaban con vencimientos en 2030, 2036, 2039, 2043 y 2047.

Asimismo, el jefe negociador por parte del Gobierno, Martín Guzmán, agregó un título en dólares con vencimiento en 2034 que paga un cupón del 1% desde 2022. Un endulzante más para captar la atención principalmente de los bonistas minoritarios.

El valor, clave en el diferendo

Al principio, el mercado le asignó un valor presente neto de unos 35 dólares por cada 100 dólares de valor nominal de los bonos a canjear. Luego, por movimientos en la propuesta que se filtraron, subieron a 39/40 dólares.

Ahora, el estudio EcoGo hizo unas proyecciones sobre la nueva propuesta que Guzmán hizo a los acreedores el 26 de mayo pero publicó en la noche del 28. Teniendo en cuenta una tasa de descuento (exit yield) del 10%, el VPN de la oferta subió u 25% promedio.

Esto es: se elevó a 47,3 centavos por dólar a los bonos con vencimiento en 2030; los papeles ofrecidos con vencimiento previsto para 2035 suben a 45,6 centavos por dólar; el VPN de los bonos a 2046 asciende a 45,5; para los que vencen en 2038, avanza a 50,1%; y para los 2042, a 46,5.

Delphos Investment, consultora y asesora en economía y finanzas, hizo sus cálculos que arroja que la propuesta mejorada que Guzmán hizo a los bonistas tiene un valor promedio de entre 46 y 48 dólares por cada 100 de valor nominal.

La banca estadounidense Morgan Stanley publicó un análisis este viernes en el que señala: “Todavía se necesita más trabajo, pero las dos partes se están acercando cada vez más”. Allí calcula que el VPN de la nueva oferta está en torno a los 41,5 centavos por dólar, en comparación con los 33 centavos de la oferta original.

Para Cardin, en promedio de VPN de la nueva oferta es de unos 46,92 dólares si se tiene en cuenta una tasa de descuento del 10%. Con una del 8% como pretende el gobierno pero los acreedores no aceptarán, la oferta sube sustancialmente, a 56,69 dólares.

Estos son los pilares sobre los que ya se está posicionando la pulseada de Guzmán con los acreedores que hasta el momento no aceptaron la oferta. Esto aún no fue registrado ante la Comisiones de Valores de los Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés), por lo que no puede considerarse una oferta pública.

Qué dicen los bonistas

Ayer, dos grandes grupos de acreedores privados de Argentina presentaron en forma conjunta una nueva contraoferta para la reestructuración de bonos argentinos emitidos bajo ley extranjera por 66.238 millones de dólares.

La nueva contrapropuesta fue presentada conjuntamente por el Grupo Ad Hoc de Tenedores de Bonos (Ad Hoc Bondholder Group) y el Grupo de Titulares de Bonos de Canje de Argentina (Argentine Exchange Bondholder Group).

Sin revelar los parámetros específicos de su nueva propuesta, ambos grupos dijeron en un comunicado que su oferta supone para Argentina un alivio de flujo de caja de 36.000 millones de dólares en un plazo de nueve años, cuando el Gobierno pretende que ese alivio sea de al menos unos 40.000 millones.

Este viernes los dos grupos emitieron un nuevo comunicado en el que dicen que confiamos en que la nueva propuesta conjunta proporcionará “la base para una solución de colaboración” que sirva tanto al interés del pueblo argentino como a ayudar a restaurar la confianza de la comunidad financiera internacional.

Un mensaje político para Alberto

Al dar mayores detalles, los grupos precisan que prevén un “importante alivio” inicial del flujo de caja. En lo que se podría considerar como un mensaje directo al presidente Alberto Fernández, estos grupos indican que el alivio para el plazo 2020-2023 es de unos 23.800 millones de dólares.

Es ese exactamente el tiempo de mandato que tiene Fernández, antes de las elecciones presidenciales de 2023. Los bonistas agregan que la propuesta que le hacen al Gobierno “proporcionará un amplio espacio fiscal para que la administración argentina implemente políticas responsables diseñadas para abordar los desafíos económicos y sociales inmediatos, incluso en respuesta a la crisis de Covid-19”.

Eso se lograría gracias a una combinación de cupones de efectivo particularmente bajos y extensiones de vencimientos en un lapso de cuatro años. Esto fue presentado, indicaron, a pesar de la decisión de Argentina de incumplir el pago el 22 de mayo, cuando debían abonarse unos 503 millones de dólares por los bonos Globales.

En la propuesta de estos bonistas se observa una reducción de cupón promedio en la curva de vencimientos de Argentina del 32%, llevando la tasa de cupón promedio a 4,25%, “una tasa que actualmente solo está reservada para los soberanos con mayor grado de inversión en América Latina y en los mercados emergentes”. El Gobierno busca que esa tasa no supere el 2,5%.




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