El conductor contó que la chica era muy materialista y dio detalles increíbles.


Con solo 27 años, Nicolás Occhiato realizó un largo recorrido desde su revelación en el reality show “Combate”, pasando por la victoria en el “Bailando 2019”, hasta su presente, como conductor de TV y radio.

Junto a Edith Hermida, Débora Plager y Nazarena Vélez, el joven fue uno de los últimos convocados al ciclo de Andy Kusnetzoff “PH, Podemos hablar”.

Desde el “punto de encuentro” (renovado para evitar el posible contagio de coronavirus) contó una anécdota que dejó a todos boquiabiertos: la peor cita de su vida.

“Uno, como soltero, conoce gente que no sabía que existía. El título sería ‘materialista’“. Así arrancó la historia.

Nicolás Occhiato en PH. (Web)

Nico aclaró que, desde que saltó a la fama, ya no sale a lugares públicos para evitar titulares malintencionados. Por eso, pasó a buscar a la chica por su casa y la llevó a su departamento de Colegiales.

Ya en el arranque, notó que la relación no iba a funcionar. “¿Este es tu único auto?”, constituyó la primera pregunta de su invitada, cuando la pasó a buscar. Él asintió. La reacción la resultó inesperada: “Ah, qué raro”.

Una vez en su hogar, siguió la inquisición. “¿Es tuyo o alquilas?”; “¿es un dos ambientes y medio?”; “¿ese cuadro es original?” fueron otras de las dudas de la muchacha.

Cuando él le contó que vivió mucho tiempo en Villa Luzuriaga, ella se mostró desconcertada. “Cerca de Ramos Mejía, Haedo, San Justo”, amplió él. Su interlocutora seguía sin comprender. “Zona Oeste”, amplió él. Nada.

Hasta tuvo que explicarle que Luzuriaga quedaba en el Conurbano, pasando la General Paz. “Sentí que estaba dando clases de Geografía”, recordó Nicolás. Y agregó: “Me tocó una re materialista”. Nazarena Vélez estaba estallada.

A la hora de la cena, él pidió entraña; ella, sushi. Para descontracturar, el joven le preguntó si era de la AFIP. Finalmente, la situación se hizo insostenible. “Me parece que estás flasheando”, confesó.

Y, con mucho tacto y amabilidad, le comentó que la había pasado bien, pero prefería llevarla a su casa. Enojada, en el auto, ella aseveró: “Esperaba otra cosa”. Riéndose, él concluyó: “En un momento pensé que me iba a chorear”.

Según relató en otro segmento del programa, Nicolás soñaba con ser futbolista. Y, antes de su irrupción en los medios, manejó un camión -donde repartía pan-, así como un flete de arena y cemento, para el corralón de materiales de su papá.




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