Dos o tres tazas de café al día reducen el estrés, según un nuevo estudio científico
Una investigación analizó a más de 460.000 personas durante 13 años y encontró una relación directa entre el consumo moderado de café y una mejor salud mental.


El café es una de las bebidas más consumidas en el mundo y, según la ciencia, su impacto va mucho más allá de mantener el estado de alerta.
Un estudio reciente publicado en el Journal of Affective Disorders concluyó que tomar entre dos y tres tazas diarias de café se asocia con menores niveles de estrés y un riesgo reducido de desarrollar trastornos del estado de ánimo. El hallazgo desafía la creencia popular de que la cafeína siempre eleva la ansiedad.

La investigación fue liderada por el profesor Xiang Gao, del Instituto de Nutrición de la Universidad de Fudan. El equipo analizó datos de 461.586 personas de entre 40 y 69 años, con un seguimiento de más de 13 años.
Durante ese período, se registraron 18.220 casos de trastornos del estado de ánimo y 18.547 diagnósticos vinculados al estrés. Como señaló el propio Gao: "El mensaje principal es que el consumo moderado puede formar parte de un estilo de vida saludable".

Los efectos positivos no provienen solo de la cafeína. Según el profesor Peter R. Martin, de la Universidad de Vanderbilt, el café contiene más de mil compuestos bioactivos, entre ellos ácido clorogénico, polifenoles y melanoidinas, que actúan reduciendo la inflamación y el estrés oxidativo en el organismo.

A nivel cerebral, la cafeína opera a través de dos mecanismos: activa los receptores A1R, asociados a efectos antidepresivos, e inhibe los receptores A2AR, contrarrestando la disfunción neuronal provocada por el estrés. Estos compuestos también modulan neurotransmisores clave como la dopamina y la serotonina, responsables de regular el estado de ánimo.
Los beneficios descritos siguen una curva en forma de "J": son máximos con dos o tres tazas diarias y desaparecen al superar las cinco. A partir de ese umbral, la cafeína puede sobreestimular el sistema nervioso e incrementar la agitación en lugar de reducirla.
El estudio también detectó diferencias según el sexo: el efecto protector fue más marcado en hombres. Esto se explica porque las mujeres metabolizan la cafeína más lentamente, lo que mantiene niveles más altos en sangre y puede reducir el margen de beneficio. Los investigadores subrayan que cada persona debe encontrar su propia dosis ideal según su tolerancia y ritmo de vida.