Si tu perro hace esto al volver del paseo, prestá atención: el error con su bebedero que podría ser fatal en su salud
Víctor Mañero, adiestrador canino: “Tu perro puede morir por esto, lo hace cada día y no le das importancia”.


Las redes sociales se convirtieron en una fuente habitual de consejos sobre el cuidado de los perros. Veterinarios, adiestradores y otros especialistas utilizan estas plataformas para advertir sobre comportamientos cotidianos a los que muchos dueños no suelen prestar demasiada atención.

Víctor Mañero, creador de contenido y adiestrador canino, compartió recientemente una advertencia relacionada con la hidratación después de la actividad física. El especialista puso el foco en los perros que llegan agitados de un paseo y consumen grandes cantidades de agua rápidamente.

“Tu perro puede morir por esto. Lo hace cada día y no le das importancia”, advirtió Mañero en una publicación que llamó la atención de sus seguidores.
El adiestrador planteó una situación que se repite en numerosos hogares: después de regresar de un paseo, el perro llega jadeando y con sed, mientras su dueño llena el bebedero para que pueda hidratarse.
“Llegas a casa cansado, le llenas el bebedero hasta arriba y el perro se lanza a beber agua desesperado sin que le des la mayor importancia”, explicó.

Según Mañero, permitir que el animal ingiera una gran cantidad de agua de manera muy rápida cuando todavía se encuentra agitado puede representar un riesgo.
El especialista vinculó esta situación con la dilatación y torsión gástrica, una afección veterinaria potencialmente mortal en la que el estómago se distiende y puede llegar a girar sobre su eje.
La evidencia veterinaria indica que la causa exacta de la dilatación-vólvulo gástrico (DVG) no está completamente determinada y existen múltiples factores de riesgo. Entre ellos se encuentra la ingesta de grandes cantidades de agua asociada al ejercicio, además de factores como la raza, la anatomía, la edad, la alimentación rápida y la predisposición genética.
La dilatación-vólvulo gástrico es una emergencia veterinaria. Primero puede producirse una distensión del estómago por la acumulación de gas o líquido y, cuando se desarrolla el vólvulo, el órgano gira sobre sí mismo. Esta situación puede comprometer la circulación sanguínea y requiere atención inmediata.
Los perros grandes y de tórax profundo presentan una mayor predisposición. Entre las razas señaladas como de mayor riesgo se encuentran el gran danés, pastor alemán, setter irlandés, weimaraner, san bernardo y caniche estándar, aunque la afección puede presentarse en otros perros.

Entre los signos de alerta aparecen la distensión abdominal, inquietud, salivación excesiva y los intentos repetidos de vomitar sin conseguirlo. Ante estos síntomas es fundamental acudir inmediatamente a un veterinario.
La recomendación no implica dejar al perro sin agua. Los animales necesitan mantenerse correctamente hidratados y deben disponer de agua limpia y fresca. La clave está en evitar que ingieran un volumen excesivo de una sola vez después de realizar ejercicio intenso.

“En la educación canina y el cuidado diario, los pequeños detalles marcan la diferencia entre un perro sano y equilibrado o un problema grave de salud”, sostuvo Mañero.
La prevención cobra especial importancia en los perros que presentan factores de riesgo. Además de controlar la ingesta excesiva después de la actividad física, los especialistas recomiendan evitar el ejercicio intenso inmediatamente después de comer y, en animales predispuestos, distribuir la alimentación en comidas más pequeñas.
De esta manera, la advertencia de Mañero pone el foco sobre una conducta cotidiana, pero también recuerda la importancia de consultar con un veterinario ante cualquier duda sobre la hidratación, alimentación y actividad física adecuada para cada perro.