Es revolucionaria: la increíble casa que se instala en apenas 3 horas
La firma letona Brette Haus desarrolló viviendas desplegables y nómadas fabricadas en madera sustentable que llegan listas para habitar.


El acceso a la vivienda y la búsqueda de alternativas de construcción sustentables y de bajo impacto ambiental han impulsado profundas transformaciones en la arquitectura contemporánea. Frente a las obras tradicionales, que demandan meses de ejecución, elevados costos imprevistos y una importante huella de carbono, la arquitectura modular da un paso firme hacia adelante con soluciones de rápido montaje y movilidad total.

En ese mercado emergente destaca la propuesta de Brette Haus, una compañía con sede en Riga (Letonia) que diseñó una casa prefabricada y plegable capaz de instalarse y quedar completamente operativa en tan solo tres horas.
A diferencia de las casas modulares convencionales que requieren grúas complejas o ensamblajes prolongados sobre terreno, el sistema de la firma letona se basa en una ingeniería de bisagras patentada. La estructura se transporta en un camión remolque como un bloque cerrado y compacto que, una vez situado en el lote, se despliega sobre el suelo de forma mecánica.

"Se necesitan unas tres horas para montarla y gracias a un mecanismo de despliegue único está lista para ser habitada", explican desde la desarrolladora. Asimismo, la flexibilidad del diseño permite que la vivienda pueda plegarse y reubicarse en otro terreno de manera repetida, adoptando un concepto habitacional genuinamente nómada.
Las unidades se comercializan en distintos formatos que van desde modelos urbanos de 22 metros cuadrados (con un valor de entrada de 25.000 dólares) hasta opciones más amplias de 47 metros cuadrados, cuyo costo ronda los 52.000 dólares.
Cada módulo se entrega con sus terminaciones interiores concluidas e incluye las instalaciones fundamentales para la habitabilidad inmediata:


Más allá de la velocidad de instalación, la gran innovación de Brette Haus reside en sus materiales de construcción. Cada unidad está fabricada íntegramente con madera contralaminada (conocida internacionalmente como CLT por sus siglas en inglés).
El uso de CLT representa uno de los pilares de la arquitectura neutra en carbono. A diferencia del hormigón armando y el ladrillo, cuya producción genera altos volúmenes de gases de efecto invernadero y exige un consumo masivo de agua dulce, la madera captura y almacena dióxido de carbono durante la vida del árbol.

Además, el proceso de fabricación e instalación seca de estas viviendas genera sustancialmente menos desperdicios en el lote y reduce drásticamente el consumo hídrico en la obra, posicionando a estas viviendas plegables como un modelo de eficiencia energética y respeto medioambiental para el futuro del hábitat humano.