Jimena Le Bellot, pediatra: "Si a un niño se le cae un diente por un golpe, no lo tires: guardalo en leche"
La especialista detalló el protocolo de emergencia ante la avulsión de una pieza definitiva para conservar las células y lograr su reimplante.

Los golpes y traumatismos en la boca representan una de las emergencias más frecuentes durante la infancia. Ya sea por una caída en el colegio, un choque jugando en el parque o un accidente deportivo, la pérdida repentina de una pieza dental suele generar pánico en los padres. En esos minutos críticos, saber exactamente cómo manipular el diente y en qué medio transportarlo determina si la pieza podrá salvarse o se perderá definitivamente.

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Frente a la consulta recurrente de familias angustiadas, la médica pediatra Jimena Le Bellot compartió en sus canales de difusión una guía fundamental de primeros auxilios odontológicos.

"No lo tires, no lo envuelvas en una servilleta": la advertencia médica
Cuando ocurre la salida completa de un diente fuera de su alvéolo, cuadro conocido en odontología como avulsión dental, el error más común es envolver la pieza en papel, algodón o dejarla secar al aire libre.
"Si a un niño se le sale un diente definitivo por un golpe, no lo tires, no lo envuelvas en una servilleta y no lo dejes secarse", enfatizó Le Bellot. La especialista explicó la razón biológica detrás del protocolo: "Guárdalo en leche y anda lo antes posible a un odontólogo o a una guardia odontológica. ¿Por qué en leche? Porque ayuda a conservar las células de la raíz y aumenta las posibilidades de que ese diente pueda reimplantarse con éxito".
¿QUÉ HACER SI UN NIÑO PIERDE UN DIENTE POR UN GOLPE? 🦷
— Vía País (@ViaBsAscomar) August 20, 2026
La pediatra Jimena Le Bellot explica por qué NUNCA hay que envolver un diente definitivo en una servilleta y por qué la leche es el mejor medio para conservarlo y lograr su reimplante en la guardia. pic.twitter.com/SMY5a37MCo
Por qué la leche funciona como medio de conservación
El ligamento periodontal que recubre la raíz del diente contiene células vivas altamente sensibles a la deshidratación. Si el diente se seca, estas células mueren en cuestión de minutos, imposibilitando que la pieza vuelva a fijarse al hueso de la mandíbula o el maxilar.

La leche entera de vaca resulta un medio de transporte idóneo porque posee un pH neutro, una osmolaridad equilibrada y nutrientes (como proteínas y calcio) que mantienen con vida las células del ligamento durante unas horas. Si no se dispone de leche en el momento del accidente, los protocolos de traumatología dental sugieren mantener el diente sumergido en solución fisiológica o, en su defecto, en la propia saliva del paciente.

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Una distinción clave: dientes definitivos vs. dientes de leche
Dentro del mensaje de concientización, la médica pediatra remarcó una diferencia crucial que los adultos deben tener en cuenta antes de actuar: "Y un detalle muy importante: esto es para dientes definitivos. Si el salido es un diente de leche, no hay que volver a colocarlo".

Reimplantar un diente de leche dañado puede lesionar de forma permanente el germen del diente definitivo que se está formando justo por debajo en la encía. En el caso de los dientes permanentes, el factor tiempo es determinante: las primeras dos horas posteriores al golpe representan la ventana de oportunidad con mayor tasa de éxito de reimplante.
"Ojalá nunca tengas que usar este consejo, pero si algún día te pasa, quiero que ya lo sepas", concluyó Le Bellot, instando a las familias a actuar con rapidez y acudir de inmediato a la guardia médica.
