El personal policial de la Comisaría Segunda, procedió bajo las órdenes del Comisario Inspector, Fuertes, Subinspector Rogel y el Sargento Ramírez, a la suspensión del normal desarrollo de la actividad comercial de lugar, por presumir la violación al decreto provincial 715/21 en apoyo al DNU 235/21. Dicho decreto estuvo en vigencia hasta el 30 de abril del corriente, situación por la cual, el procedimiento basado en ese mandato, estaba alejado de la legalidad.

La sorpresa fue que el accionar policial y de la secretaría de comercio de la provincia, fue de manera incorrecta, ya que el lugar cuenta con la habilitación de Restaurant. El ingreso y permanencia de las personas en el local, se produjeron bajo los parámetros estrictos del cumplimiento del protocolo en vigencia.

Cancelan cena en local comercial de Ushuaia, habilitado como restaurant. Web

Cada comensal ingresó al establecimiento con tapabocas/barbijo correspondiente. El personal del local tomó la temperatura y colocó alcohol en gel en las manos de cada persona. A su vez, el protocolo estipula un máximo de 30% de la capacidad del local y en este sentido, la habilitación marca un total de 400 personas. Adentro de las instalaciones había 50 personas aproximadamente entre niños y adultos, un número menor al 15 % de ocupación. Específicamente, la ocupación total alcanzó un 12,5 %.

Ni el personal policial, ni el personal de la Secretaría de Comercio dieron órdenes. No instruyeron a los concurrentes acerca de cómo sería el procedimiento a llevar a cabo para el desalojo. Hubo personas insulinas dependientes que fueron privadas de salir del local para aplicar su dosis.

Hubo un hombre que se puso a mediar entre la policía inoperante, llevando el mensaje que ellos debían transmitir a la gente que estaba adentro compartiendo los alimentos. La policía, de manera calma, solo actuó de acuerdo a lo ordenado por el Fiscal Daniel Curtale, quien daba órdenes vía telefónica.

Una vez indicado por el Fiscal, se procedió a la liberación de los comensales, quienes debieron brindar sus datos filiatorios, ocupación, teléfono y dirección a los efectivos de la Comisaría Segunda que llenaban actas de notificación (con errores ortográficos). Esta acción estuvo a cargo del Subinspector Santillán, Cabo Ramos y Cabo Arce. Lo llamativo fue que el acta notificaba acerca de la falta e incurrimiento a prima facie del delito de “Desobediencia o Resistencia a la Autoridad y Delito Contra la Salud”, establecido en el Artículo 239 del Código Penal de la Nación. En este caso no fue así, ya que nadie se resistió a cooperar con la policía de la Comisaría Segunda.

Las actas, presentadas por la Comisaría Segunda, estaban mal labradas y con faltas de ortografía. El decreto de referencia venció el 30 de abril.

En conclusión, las fuerzas y secretaría de comercio, dependientes del poder provincial aprehendieron a Santiago Fagundez, dueño del local, y la cena fue cancelada amén de que los comensales estaban dispuestos en mesas de hasta 10 personas y con distanciamiento de más de 2 metros. El hecho se viralizó rápidamente en muros de facebook de medios de comunicación amarillistas locales, quienes se basaron en un informe parcial emitido por la Comisaría Segunda.

El personal policial que estaba efectuando el procedimiento, fue puesto en conocimiento de que el hecho ya era noticia, a lo que respondieron “desconocíamos de que ya haya salido en las noticias” y desligaron a la Comisaría de emitir un comunicado. Lo cierto es que la información se emitió a través de grupos de WhatsApp en los que participan los medios locales y divulgadores de novedades.

Cabo Arce, Subinspector Santillán y Cabo Ramos, llenando actas de notificación al momento que se dejó salir a los comensales. Vía Ushuaia

Cabe destacar que, el sector gastronómico de la ciudad de Ushuaia debió afrontar las consecuencias de la pandemia como todos los rubros privados. Razón por la cual, con la liberación parcial de restricciones, los lugares que habilitaron sus puertas para ejercer la actividad económica que desempeñan para el sustento económico de sus familias, lo hicieron con el cumplimiento de las medidas establecidas, sin ánimos de deslealtad hacia las normas, ni en perjuicio de la integridad física de la sociedad. Es por ello que allegados a Fagundez, manifestaron su desacuerdo ante el procedimiento y en sus declaraciones, “off the record”, reflejaron el sentir del sector gastronómico de Ushuaia que fue golpeado por la pandemia y que, recién hoy lentamente, están levantando cabeza.