"Yo no estoy loca": la asfixiante vida de Tini Stoessel y por qué bloqueó a sus padres
Ángel de Brito reveló en LAM la trama oculta del conflicto: control absoluto, el departamento que le construyeron y la tensa reunión con Alejandro Stoessel.


El conflicto familiar y patrimonial entre Tini Stoessel y su entorno más íntimo alcanzó un nivel de dramatismo inédito. Lejos de tratarse de una simple transición laboral, la ruptura de la cantante con su padre, Alejandro Stoessel, y su madre, Mariana Muzlera, dejó al descubierto años de un control asfixiante que abarcó desde su economía hasta sus decisiones más privadas.

Al aire de LAM (América TV), fue Ángel de Brito quien expuso de primera mano las confesiones más crudas de la estrella pop, resumiendo el estado emocional en el que se encuentra con una frase lapidaria que ella misma pronunció.
"Yo no estoy loca. A mis padres los tengo bloqueados. Estoy trabajando gratis", fueron las palabras textuales que la cantante le transmitió a su círculo de confianza, según reveló el conductor.

De acuerdo con lo detallado por De Brito, la intérprete de "La Triple T" creció bajo un régimen donde prácticamente no tenía injerencia sobre sus propios pasos.

La artista “siempre tuvo una tarjeta de crédito, nunca manejó efectivo” y hoy no tiene precisiones sobre cuánto dinero generó a lo largo de más de una década de giras y contratos discográficos mundiales.
“Le costaba mucho vivir sola, no la dejaban. Le construyeron un mini departamento en el fondo de la casa de San Isidro. Le controlaban todo: no la dejaban tomar, tatuarse, nada”, relató el periodista sobre las trabas sistemáticas para emanciparse.

El panelista agregó un dato sumamente personal sobre las tensiones intrafamiliares: “Les molestaba que ella era bisexual. Tini siente que no la dejaron ser”.
El quiebre terminal de la relación padre e hija ocurrió hace aproximadamente cuatro meses, cuando ambos se sentaron a sellar el fin de su vínculo laboral. Confiada en su padre, Tini acudió a la reunión sola y sin asesoramiento legal. En ese encuentro, Alejandro aceptó dar un paso al costado en la representación artística, pero pretendió mantener el control absoluto del negocio.

“Le presentó un patrimonio que a ella no le convenció porque le parecía muy chico y le dijo que quería quedarse con el 50%. Ahí se pudrió todo”, detalló De Brito sobre el detonante de la discusión.

Frente a lo que consideró una deslealtad inadmisible, la cantante se opuso tajantemente, bloqueó de inmediato el contacto con sus progenitores y cortó cualquier tipo de comunicación.
Hasta el momento, la artista optó por no judicializar el escándalo a través de demandas penales, pero avanzó de lleno con una auditoría contable profunda.
“Tini piensa que los papás le esconden cosas. Ella siente que no sabe cuánto ganaba, ni cuánto producía, ni en qué se gastaba, ni nada; por eso pide una auditoría”, concluyó De Brito, dando luz sobre el motivo por el cual hoy la cantante se muestra en sus shows internacionales plantada en su autonomía, rodeada únicamente de sus amigos y lejos del yugo familiar.