El espectacular casamiento de Taylor Swift y el jugador de fútbol americano Travis Kelce en el Madison Square Garden de Nueva York sigue posicionándose como el gran acontecimiento del año. Sin embargo, la euforia por la exclusiva celebración, que reunió a cerca de 1.000 invitados y fue oficiada por el mismísimo actor Adam Sandler, se trasladó rápidamente hacia el ámbito legal tras filtrarse los detalles del supuesto contrato prenupcial que la flamante pareja habría firmado antes de dar el "sí, quiero".
Según informaron diferentes medios estadounidenses, el documento legal no solo busca blindar las colosales fortunas de ambas celebridades, sino que incluye una misteriosa y restrictiva condición que despertó un fuerte debate entre los seguidores de la diva del pop. La presunta cláusula atenta directamente contra la faceta más conocida en la carrera de Taylor: la utilización de sus experiencias sentimentales privadas como fuente de inspiración para sus composiciones.
Taylor Swift y Travis Kelce.(Gentileza)
Una sorpresiva condición que busca proteger la intimidad de Kelce
De acuerdo con especialistas en derecho matrimonial citados por la prensa norteamericana, el acuerdo prenupcial contendría una estricta condición destinada a proteger la privacidad del deportista. Bajo este ítem legal, Taylor Swift no podría utilizar detalles íntimos o vivencias de la relación como musa inspiradora para futuras composiciones musicales.
Taylor Swift y Travis Kelce se casaron en Nueva York: así fue la boda más esperada del año.(Captura)
El dato generó un inmediato revuelo en las plataformas digitales, dado que gran parte de la aclamada discografía de la artista, y sus mayores éxitos globales, nació a partir del desglose de sus romances pasados. De confirmarse, esta presunta condición marcaría una excepción histórica en el recorrido creativo de la cantante, quien por primera vez tendría una traba legal para volcar su vida privada en un estudio de grabación.
Blindaje de catálogos y un look de alta costura francesa
Más allá de la llamativa restricción artística, el supuesto contrato cumple con las funciones tradicionales de proteger el patrimonio individual de cada uno. Las publicaciones indican que todos los ingresos, contratos y propiedades obtenidos de forma previa o individual continuarán perteneciendo a su respectivo dueño, manteniendo separados los bienes y activos. En este sentido, el acuerdo prenupcial incluye medidas para preservar los derechos sobre el valioso catálogo musical de Taylor, considerado uno de los tesoros comerciales más cotizados de la industria actual.
Taylor Swift y Travis Kelce se casaron en Nueva York: así fue la boda más esperada del año(Captura)
Mientras el hermetismo de los recién casados continúa alimentando las especulaciones de los portales de espectáculos, también trascendieron detalles del glamoroso vestuario que lucieron en la fiesta neoyorquina. Para la gran velada, la intérprete deslumbró con un exclusivo vestido de Christian Dior diseñado por Jonathan Anderson, acompañado por joyas de Cartier y zapatos de Christian Louboutin, mientras que Kelce también optó por un traje confeccionado a medida por la prestigiosa firma francesa.