Restitución patrimonial: devolvieron restos óseos a la Comunidad Diaguita de Anfama
Autoridades comunales y del Ente Cultural de Tucumán participaron de un acto que reconoce derechos culturales ancestrales.


El análisis osteológico realizado sobre los restos hallados en el paraje El Duraznillo permitió reconstruir un patrón funerario que la arqueología regional asocia a contextos rituales de uso colectivo. Según determinaron las licenciadas Romina Canova y Stefania Chiavassa Arias, los cuatro individuos (tres varones de aproximadamente 20 años y un infante) fueron inhumados entre los años 400 y 900 d.C., en un sitio donde la evidencia material indica la realización de encuentros multitudinarios, prácticas de comensalismo y depósito de ofrendas, rasgos característicos de las dinámicas ceremoniales de las Cumbres Calchaquíes durante ese período.
El hallazgo se produjo en junio de 2025, en el marco de trabajos de campo del Equipo de Arqueología del Sur de las Cumbres Calchaquíes, dependiente del CONICET y la UNC. Tras el estudio bioantropológico, los restos fueron objeto de un proceso de restitución a la Comunidad Indígena Diaguita de Anfama, concretado el 5 de septiembre. Este tipo de procedimiento (cada vez más frecuente en la práctica arqueológica argentina) responde a marcos normativos que reconocen a las comunidades originarias como interlocutoras directas en la disposición de restos humanos y bienes culturales vinculados a sus ancestros, más allá de su valor como objeto de estudio científico.
El acto de restitución fue oficiado por Santos Pastrana y consistió en la entrega formal de los restos, por parte del equipo de investigación, al cacique de la comunidad, Cecilio Álvarez, y al ex cacique Antonio Carranzano. Los restos fueron enfardados en mantos individuales y reinhumados a escasos metros del sitio de hallazgo original, junto con el material cerámico recuperado durante la intervención arqueológica y ofrendas actuales incorporadas por la comunidad.
Participaron del acto el cacique de la Comunidad Indígena de Tafí del Valle, Alejo Azar; el cacique de la Comunidad de Mala Mala, Alberto Antonio Romano; el delegado comunal de Raco, Gerardo Alvi; y comuneros de Anfama, San José y Tafí. La intervención fue autorizada por el Ente Cultural de Tucumán, a través de su Dirección de Patrimonio y de la Comisión Provincial del Patrimonio Cultural, organismos que emitieron el dictamen técnico y formalizaron el proceso mediante resolución oficial.