Monteros celebra su 272º aniversario
La localidad, hoy la tercera más poblada de la provincia, mantiene vivas sus tradiciones de poesía y folclore.


Monteros cumple hoy 272 años desde su fundación, ocurrida el 28 de agosto de 1754, cuando el entonces gobernador de armas Felipe Antonio de Alurralde tomó posesión de las tierras donde se asienta la actual ciudad. El poblado, sin embargo, ya existía como caserío antes de esa fecha, habitado por familias que habían migrado desde la antigua Ibatín, el primer emplazamiento de San Miguel de Tucumán.
El municipio recién adquirió ese rango el 12 de diciembre de 1867, por la Ley Provincial N° 285 (la misma norma que le dio estatus municipal a Famaillá), en el marco del régimen que había creado la Constitución provincial de 1856. Su primer intendente fue Domingo Segundo Aráoz. Antes de esa fecha, Monteros ya contaba con un reconocimiento jerárquico menor como villa, uno de los pocos núcleos del sur tucumano que lo tenía dentro del esquema departamental de la época.

La ciudad, hoy la tercera en importancia de la provincia, detrás de San Miguel de Tucumán y Concepción, construyó buena parte de su identidad en torno a dos actividades: la producción azucarera, con el ingenio Ñuñorco como principal establecimiento industrial de la zona, y una tradición cultural que le valió distinciones a nivel nacional. Es reconocida como capital nacional de la randa (el tejido artesanal característico de la región) y también como capital nacional de la poesía, además de conocerse como "La fortaleza del folclore" por el festival de música folclórica que lleva ese nombre.
Entre sus hijos más conocidos figura Julio Argentino Roca, dos veces presidente de la Nación entre 1880 y 1904, y Bernabé Aráoz, gobernador y caudillo tucumano de las primeras décadas del siglo XIX. También nació en Monteros Isauro Arancibia, maestro y fundador de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), asesinado en 1976 durante la última dictadura militar.