Macome, entre el rugby y la política tucumana
El legislador de La Libertad Avanza repasó su historia familiar, su paso por el rugby europeo y su llegada a la política en Yerba Buena.


El legislador provincial Sergio Macome repasó, en una entrevista con el periodista Germán Valdez, su historia familiar, el episodio que lo empujó a la política y el armado electoral de La Libertad Avanza rumbo a 2027 en Tucumán.
—Contame un poco de tu vida y de tu familia. ¿Cuántos hermanos son ustedes?
—"Somos 14: diez varones y cuatro mujeres, soy el octavo. Estoy en el medio, así que soy el conflictivo. Todos trabajamos. Tengo una hermana que es monja, está en una congregación que se llama Las Hermanas del Cordero, bastante nueva, surgió en Francia hace no tanto tiempo. Los demás estamos en Yerba Buena: hay emprendedores, comerciantes, de todo".
—¿Vos te dedicaste al rugby?
—"Sí. Fui a jugar a Europa muchos años, en Italia y en Francia, y después volví y me dediqué también a la inmobiliaria en Yerba Buena"
—¿Ganaste plata con el rugby?
—"Jugué a un nivel que no fue el más alto de Europa. La verdad que sí gané algo, pero no para vivir el resto de mi vida de eso. Pude construirme mi casa acá cuando volví, pero no mucho más que eso. Después volví a trabajar como todo el mundo".
—¿De dónde son tu papá y tu mamá?
—"Mi mamá es de Bellavista, Buenos Aires, y mi papá de Capital Federal. Se vinieron a vivir a Tucumán en el año 80, ya con diez hijos (yo tenía cuatro años) y nos instalamos con toda la familia. Mi papá había comprado una finca en La Cocha, todo el mundo lo conoce ahí. Después la vendió por otros motivos. Era médico, pero se dedicaba a la investigación y eso no le daba para mantener a catorce hijos, así que se volcó al campo. Ahí fuimos desarrollando toda nuestra vida en Yerba Buena, y mi familia sigue viviendo allá".
—¿Por qué entraste en la política?
—"Cuando volví de jugar en Europa alquilé una casita en Yerba Buena. En ese momento yo era entrenador del seleccionado tucumano y entraron dos personas armadas a mi casa, con mi hija y mi mujer adentro. Fue un hecho muy violento, nos robaron un montón de cosas. A partir de ahí empecé a organizarme en Yerba Buena (estaba (Daniel) Toledo de intendente en ese momento) y arranqué con marchas de seguridad junto a los vecinos, que estábamos todos en la misma. Terminamos armando un partido municipal con un grupo de vecinos y al poco tiempo fui concejal".
—¿Y seguiste con ese espacio?
—"Sí. Me acuerdo de los inicios con Julio Rossi y Marcelo Roja. Después apoyamos la candidatura de Mariano Campero en su momento. Cuando cumplí los dos períodos de concejal armamos un frente electoral con el PRO y así accedí a la banca legislativa que ocupo ahora".
—¿Vos eras radical?
—"No".
—¿Cómo te ubicás políticamente?
—"Siempre fui liberal. Vengo de una familia que nunca dependió del Estado (mi papá fue súper independiente, mis hermanos son todos emprendedores) así que no hay duda de que me educaron como liberal toda la vida: que el Estado no interfiera y que los impuestos no sean tan agobiantes para el desarrollo de las empresas y de los particulares. Siempre fui opositor al gobierno provincial, al peronismo acá en Tucumán, dentro de Juntos por el Cambio. Después, cuando el presidente (Javier) Milei, a través de Lisandro Catalán, vino a Tucumán y conversamos, empezamos a armar La Libertad Avanza en la provincia".
—Pero en ese momento estabas peleado con Catalán.
—"Sí, tuvimos diferencias cuando llegó el momento de armar las autoridades del partido y definir las candidaturas a legisladores. Lisandro tomó las decisiones que le correspondían como líder del espacio, yo no estaba de acuerdo y me alejé. Después me di cuenta de que lo que yo creía que iba mal, no iba tan mal: en octubre del año pasado la elección y el armado que había hecho Catalán en Tucumán funcionaron muy bien, sacamos dos diputados al Congreso, lo mismo que el oficialismo. Fue una elección sobresaliente, la gente le dio el voto y le otorgó esa confianza. Ahí él se comunicó conmigo de nuevo, limamos asperezas y me sumé otra vez al proyecto porque vi que estaba bien encaminado y que la gente lo acompañaba".
—¿Qué va a pasar con la candidatura en Yerba Buena?
—"Creemos que La Libertad Avanza tiene que liderar esta contienda, porque la gente ya lo decidió en octubre cuando le puso el voto. Los que perdieron en ese momento deberían acompañar, porque somos todos espacios antiperonistas que estamos tratando de acceder al gobierno de la provincia para manejarlo de una forma totalmente distinta y sacarla del atraso. Hay inconvenientes por idas y vueltas, pero esperamos que se entienda la lógica: si la gente eligió, el camino es con Lisandro Catalán y La Libertad Avanza".
—¿Por qué no acompañan, entonces?
—"Por egos personales".
—¿Cómo es tu relación con Campero?
—"Muy buena. Fui concejal cuando él era intendente, así que acompañé su gestión en Yerba Buena".
—¿Cómo ves su postura ahora?
—"Lo que no entiendo es que no se pueda sumar a este proyecto. Como fui rugbista te lo puedo explicar así: muchos jugadores se preparan para jugar en Los Pumas, se lo merecen, pero no llegan, y no llegan porque esto es así. Campero dice que se preparó y que se merece ser candidato, pero la gente pidió otra cosa: dijo que el camino es La Libertad Avanza, el proyecto del presidente Milei con Lisandro Catalán al frente en Tucumán, y Campero todavía no lo entiende. Si no entendemos que hay que acompañar un proyecto que ya está bien encaminado, vamos a tener menos chances. El gobierno provincial hoy está dividido, vemos que (Juan) Manzur también está haciendo campaña y que se le puede ganar. Por eso necesitamos que todos nos pongamos a disposición y acompañemos sin egos ni pretensiones de candidaturas: hay una posibilidad firme de ganar la provincia y hay que aprovecharla"
—¿Vos vas a ser candidato?
—"Todavía no tengo definido mi camino, estoy a disposición de donde sea útil. Hoy lo que necesitamos es que todos nos pongamos a disposición de un proyecto que es posible, que puede llegar a ocupar la gobernación, sin intereses ni mezquindades, para crecer juntos y ganar la provincia".
—¿En qué estás ahora con el rugby?
—"Soy entrenador de menores de 19".
—¿Cómo lo llevás?
—"Muy bien, pero prefiero no hablar de eso en una entrevista política, porque sería mezclar el rugby con la política y el rugby no se lo merece. Hay muchos deportes que ya están politizados y no está bueno".
—¿Creés que la política todavía no llegó al rugby?
—"No, gracias a Dios, todavía no".