"No hay otros ismos que no sean el peronismo": el MOLPE define su postura
Gabriel Casas calificó de eficiente y solidaria la gestión de Jaldo y reivindicó al movimiento obrero como columna vertebral.


Hay reuniones que no buscan novedad sino confirmación. La que mantuvo este jueves el ministro de Interior, Darío Monteros, con el Movimiento de Lealtad a Perón y Evita (MOLPE) pertenece a esa categoría: una foto destinada a dejar constancia de que otra pieza del justicialismo tucumano se alinea con la gestión de Osvaldo Jaldo. Del lado de la agrupación pusieron la firma sus dos referentes, el doctor Gabriel Casas y el contador Jorge Olmos.
El eje del encuentro, sin embargo, terminó siendo menos el respaldo en sí que su justificación. Monteros dedicó buena parte de la charla a explicar algo que en otra época no habría necesitado explicación: por qué un gobierno peronista mantiene trato fluido con una Casa Rosada de signo contrario.
Su defensa fue por la vía del antecedente. Julio Miranda dialogó con Fernando de la Rúa, recordó; Juan Manzur, con Mauricio Macri. La conclusión, en su lógica, se cae de madura: "¿Por qué el actual gobernador de la Provincia no debería tener diálogo el presidente Javier Milei, que no lo hemos elegido nosotros, pero sí la mayoría de los argentinos?".
El argumento le sirvió, de paso, para encuadrar el relato fundacional de la gestión (la administración que asumió en octubre de 2023 y la estrategia institucional que sostiene frente a la Nación) como una continuidad antes que como una excepción.

Pero el tramo más político de la reunión miró hacia adentro. Monteros adelantó que el gesto del MOLPE es apenas un movimiento dentro de una operación más amplia y anticipa un encuentro con los referentes gremiales alineados al partido: "Se está programando una reunión con los referentes gremiales que están encolumnados dentro del Partido Justicialista”
No es casual el énfasis. El ministro volvió sobre la vieja consigna que ubica al sindicalismo como sostén del peronismo y, en el mismo trazo, apuntó contra la política económica nacional: “Tenemos que saber escuchar las opiniones de los gremios con respecto al sector privado y a las medidas a nivel nacional que, lamentablemente, tiene la política económica que afecta las actividades privadas, como las economías regionales de la caña de azúcar o el citrus”.
Casas, que llega a la política con un amplio currículum (abogado egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y ex juez de Cámara del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán), completó el cuadro con una lectura ideológica del apoyo. Calificó de eficiente la administración provincial, pero se cuidó de no quedarse en la métrica: la asoció a la solidaridad, que presentó como "la virtud esencial del peronismo". Sobre por qué su espacio eligió encolumnarse, fue tajante: "No hay otros ismos que no sean el peronismo". Admitió alas internas, sí, siempre que el eje siga siendo el movimiento obrero.
El referente señaló además que el intercambio abarcó cuestiones coyunturales y de gestión, y resumió su lectura sobre el gobernador: una administración que, a su criterio, es eficiente y solidaria (y, por eso mismo, peronista) orientada a beneficiar a la mayor cantidad de población posible.