"La hipertensión puede provocar infartos si no se trata": el alerta del programa Palpitar
Con un mes de trabajo en Plaza Independencia, la iniciativa detectó pacientes que desconocían su diagnóstico.


En el corazón de San Miguel de Tucumán, la salud cardiovascular tiene espacio propio. Hace un mes que el programa Palpitar instaló ahí su circuito de controles gratuitos, y el balance ya deja una certeza incómoda: hay tucumanos que llevan años (a veces toda la vida) sin saber que tienen la presión alta.
La iniciativa, que depende del Ministerio de Salud Pública, a cargo del doctor Luis Medina Ruiz, funciona de lunes a viernes, de 8:30 a 12, y no exige turno ni requisito alguno: cualquiera puede acercarse, aunque el foco está puesto en los mayores de 40 años.
Rodrigo Rivero, referente del equipo de Promoción y Prevención para la Salud, describe el operativo como algo casi quirúrgico en su brevedad. Presión arterial, saturación de oxígeno, glucemia, peso, talla, índice de masa corporal y, para los mayores de 40, una estimación del riesgo cardiovascular: todo en cinco a siete minutos.
El especialista indicó que el resultado es "Una fotografía del estado actual de salud" de cada persona que pasa por la carpa. Esa fotografía viene revelando algo que preocupa a los profesionales: la cantidad de gente que se hace un control por primera vez en años: "Muchos nos dicen que es la primera vez que se toman la presión o que hace mucho tiempo no se hacen un chequeo. Hemos encontrado numerosos pacientes hipertensos que desconocían su diagnóstico y también personas con niveles elevados de glucemia", cuenta Rivero.
Cuando los valores de presión son muy altos, la derivación es inmediata: el paciente pasa directo a un centro de mayor complejidad.Detrás de esos números hay un problema más de fondo, según el referente: la falsa sensación de seguridad que da no tener síntomas: "Muchas personas creen que, como no tienen síntomas, no pasa nada. Sin embargo, la hipertensión puede provocar infartos, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia cardíaca si no se trata adecuadamente", advierte.
Por eso, dice, cada control viene acompañado de una charla breve de educación sanitaria, no solo del dato numérico.Hay, además, un termómetro social que Rivero no esperaba encontrar en la plaza: los días de partido de la Selección Argentina: "Muchas personas manifiestan ansiedad y estrés por los encuentros, y eso también se refleja luego en los servicios de salud con un incremento de consultas por dolor de pecho o elevación de la presión arterial", señala.