Una bebé de 530 gramos fue sometida a una cirugía sin precedente en la Maternidad
El equipo médico adaptó técnica y materiales para operar una grave malformación digestiva.


Una bebé prematura de 530 gramos fue sometida a una cirugía inédita en la Maternidad para corregir una grave malformación del aparato digestivo, apenas horas después de nacer con 26 semanas de gestación. La intervención, realizada por un equipo multidisciplinario, requirió adaptar la técnica y los materiales quirúrgicos a las dimensiones excepcionales de la paciente, que continúa bajo cuidados intensivos neonatales.
La doctora Cecilia Juárez, jefa del Servicio de Neonatología, relató cómo se detectó el cuadro: "Una vez que ingresó al servicio comprobamos que había una falta de permeabilidad del esófago. Para nosotros fue una situación muy delicada. Inmediatamente concurrió el cirujano que estaba de guardia, el doctor Sergio Navarro, y confirmamos nuestra sospecha diagnóstica".
Sobre la malformación, agregó: "Es una malformación grave para un niño de ese término, porque requiere muchas intervenciones y mucho manejo. Para alguien tan pequeño, el desafío es enorme. Por eso, pocas horas después de nacer, la bebé tuvo que ser sometida a una cirugía para darle una posibilidad de seguir adelante".
A diferencia de la mayoría de estos casos, que suelen detectarse durante el embarazo a través del Equipo de Salud Fetal de la Maternidad, esta vez no hubo diagnóstico prenatal. Juárez explicó: "En general, estos pacientes cuentan con algún diagnóstico prenatal y nosotros podemos programar el nacimiento. En este caso no fue así, lo que representó un desafío aún mayor para el servicio. Sin embargo, contamos con un equipo multidisciplinario preparado para responder ante este tipo de situaciones".

La cirugía estuvo a cargo de los doctores Sergio Navarro y Omar Baldo. El doctor Ricardo Soria, del equipo de Cirugía Neonatal, explicó la magnitud del caso: "Nosotros clasificamos las cirugías del uno al siete según su complejidad. Esta cirugía de esófago es un siete. El esófago no solamente está interrumpido, sino que la parte que falta se encuentra detrás del corazón y el segmento inferior está conectado a la vía aérea".
Sobre el tamaño de la paciente, señaló: "Estamos hablando de una paciente que tenía aproximadamente el 20 por ciento del tamaño de los pacientes que aparecen habitualmente en los libros. Lo que estamos haciendo ni siquiera está descrito de esta manera en la literatura".
Y detalló la adaptación necesaria: "La técnica y los materiales tal como están disponibles en el mercado no podían aplicarse a una paciente de este tamaño. Se hicieron modificaciones, se adecuó el procedimiento y se acortaron los tiempos quirúrgicos. Fue posible que saliera del quirófano con una vía por la cual comenzar a alimentarse".

Sobre los desafíos que siguen, Soria indicó: "Los desafíos ahora no son solamente quirúrgicos. Tiene que completar el desarrollo de sus órganos para que el corazón pueda latir, los riñones puedan funcionar y los pulmones puedan respirar. Si continúa adelante, todavía tendremos correcciones para ofrecerle para que, en el futuro, pueda tragar y pasar el alimento a través del esófago".
Y sobre la evolución hasta el momento: "Es la paciente más frágil de todas las que tenemos. Tiene medio kilo. Sin embargo, hasta ahora está haciendo todo de manera perfecta. La miramos y no podemos creer que haya podido superar cada etapa. En estos pacientes, el minuto a minuto define la evolución. Que haya permanecido estable y que ahora estemos intentando alimentarla significa que hemos superado un nivel de complejidad más".