La cirugía cardíaca de urgencia que salvó la vida de un recién nacido
El procedimiento se realizó en la Terapia Intensiva Neonatal del Hospital Eva Perón.


A los seis días de vida, este martes, un bebé internado en el Hospital Eva Perón recibió un diagnóstico que no daba lugar a esperas: síndrome de corazón izquierdo hipoplásico, una cardiopatía congénita grave que compromete el desarrollo del lado izquierdo del corazón. Frente a ese cuadro, no hubo traslado del paciente sino algo menos habitual: el traslado de un equipo médico completo, del Hospital del Niño Jesús hacia el Eva Perón, para operar donde el bebé ya estaba internado.
La secuencia se armó en cuestión de horas. La doctora Jimena Maccio, jefa del Departamento Infanto Juvenil del Hospital Eva Perón, reconstruyó el circuito que llevó al diagnóstico y a la decisión clínica: "Nos pusimos en contacto con la jefa del Servicio de Cardiología del Hospital del Niño Jesús, quien vino a evaluar al paciente y realizó el ecocardiograma que permitió llegar al diagnóstico. A partir de allí coordinamos con el equipo de Cirugía Cardiovascular y con el especialista en hemodinamia".
Para sostener la circulación sanguínea del recién nacido, el equipo mantuvo abierto el ductus arterioso, y ante la evolución del cuadro definió avanzar con una septostomía auricular con balón: un procedimiento por cateterismo que abre una comunicación entre las dos aurículas del corazón.

Fue justamente el riesgo de vida lo que inclinó la balanza hacia convocar al equipo especializado en lugar de mover al bebé. El cardiólogo infantil Antonio Cannata, del Hospital del Niño Jesús, condujo un catéter desde un acceso vascular en la pierna del recién nacido hasta completar la intervención, realizada sin sacarlo de su servocuna, dentro de la Terapia Intensiva Neonatal.
"El procedimiento fue exitoso y esto orienta los pasos a seguir para que el bebé continúe con el tratamiento correspondiente a su patología", confirmó la doctora Gabriela Córdoba, jefa de Neonatología del Hospital Eva Perón.
Más allá del desenlace puntual, la doctora Maccio leyó el episodio como una señal sobre la capacidad instalada del sistema público: "Es muy importante porque demuestra que podemos abordar pacientes de mayor complejidad y que continuamos fortaleciendo la capacidad de respuesta. Esta experiencia demuestra que se puede trabajar en equipo, descentralizar las respuestas y trasladar a los profesionales para brindar atención a la comunidad".